Acusaciones injustas
Soy funcionario en un servicio público. Trabajé durante 10 años sin problemas, sin fallas y siempre con buenas calificaciones. Hace aproximadamente un año, sufrimos el cambio y la imposición de una nueva jefatura debido a que nuestra unidad se tachó de rebelde por no aceptar medidas destinadas al corte de presupuesto y cambios de horario, en detrimento de aprobaciones de aumento de sueldo y bonificaciones para los altos cargos. Siempre lideré esa contraofensiva y defendí a capa y espada los derechos arduamente adquiridos. Nos empezaron a descabezar poco a poco, con un cambio de jefatura debido a necesidades del servicio. El ambiente se hizo cada vez más dañino para todos a raíz de la nueva jefatura. Utilizamos los canales institucionales para que se investigara el clima laboral y se adoptaran medidas para subsanar esta situación; sin embargo, la poda de funcionarios continuó.
Se me acusó de situaciones que jamás cometí y se empezó a tildarme de conflictivo, además de incitar a funcionarios para que presentaran reclamos en mi contra. Como esto no resultó y yo, al interponer una acusación por acoso laboral dentro del mismo departamento, la jefatura actual tomó la determinación de acusarme de acoso laboral ante la mutualidad asociada y frente a los cargos políticos superiores. Pese a esto, me mantuve firme en mis convicciones. Finalmente, la mutualidad, con testigos puestos por la empresa, determinó que existía un riesgo, por lo que fui trasladado de mi cargo a otra repartición, perdiendo una importante suma de dinero, debido a los bonos de desempeño.
Se inició una movida para tildarme de acosador de género y un montón de patrañas que afectaron a mi familia y mi vida de forma irremediable, todo con la complicidad de un jefe displicente y un par de funcionarios malintencionados. Hoy estoy separado, perdí mi hogar y estoy sumido en una depresión que día a día. Jamás pensé que algo así pudiera pasar. No quiero que mi hija me vea deprimido, pero simplemente no puedo salir de ahí. Lamento lo largo del texto, gracias por publicar, a los que leen y por este espacio.
