En busca del equilibrio
Mi esposo y yo nos conocimos en una empresa donde yo entré a trabajar y él era en ese entonces el mejor empleado. Ganábamos un súper sueldo con varios ceros y él decía que era el trabajo de su vida. Resulta que cuando descubrieron que teníamos una relación, lo despidieron a él. Yo renuncié al día siguiente porque me sentí culpable. Él es un buen hombre y siempre ha tenido que posponer sus sueños por otros. Se pospuso terminar su carrera para ayudar a sus padres a construir su casa. Se pospuso comprar su primer auto para pagar deudas de sus papás con lo que había ahorrado, y se pospuso para pagarle la carrera universitaria a su hermana. La cosa es que nosotros nos fuimos a vivir juntos y yo estaba en proceso de dar mi examen de grado, así que él se pospuso nuevamente para que yo terminara la carrera.
Hace unos pocos años fuimos padres (fue una noticia inesperada, porque yo no podía tener hijos) y me dio una depresión horrible. Llevo años así, ambos estamos con ayuda psicológica, porque nuestro hijo nació con problemas. La psicóloga me dijo que yo no estaba nada bien y que ella consideraba que lo mejor era internarme. ¿Cuál es el dilema? No tenemos redes de apoyo, cero. Por lo tanto, él tendría que quedarse a cargo de nuestro bebé. Por otra parte, hace 1 año estaba postulando a un trabajo que quiere mucho, pasó todas las entrevistas y se supone que empieza en septiembre. Si a mí me internan, él nuevamente tendrá que posponer un sueño y yo me siento pésima.
Quisiera estar bien, quisiera ser yo quien lo apoyara, pero siento que soy un estorbo en su vida. Todo lo complico, pero esta depresión ya no la puedo controlar. Quisiera ver si sigo aguantándome, llevo años así, pero la psicóloga me presiona diciendo que yo soy una bomba de tiempo y que ni mi cuerpo ni mi mente están resistiendo, que no puedo estar sola y necesito internarme. Ya no sé qué hacer para sentirme mejor y estar a la altura de mi esposo y mi bebé.
