Seré un ganador
¿Así que cree que soy un perdedor? ¿Sólo porque tengo un trabajo de m***a al que odio, una familia que no me respeta, una ciudad entera que maldice el día en que nací? Bueno, puede que eso signifique ser un perdedor para usted, pero deje que le diga algo.
Cada mañana cuando me despierto, sé que nada va a mejorar hasta que me acueste de nuevo. Así que me levanto, me bebo mi gaseosa aguada y un trozo de pastel agrio a medio descongelar, me subo a mi coche sin tapicería, sin gasolina y con seis letras pendientes para pelear con el tráfico sólo por el privilegio de poner zapatos baratos en las hediondas pezuñas de gente como usted. Nunca jugaré al fútbol americano como pensaba que lo haría, nunca sentiré la caricia de una hermosa mujer y nunca volveré a experimentar la alegría de conducir sin una bolsa en la cabeza. Pero no soy un perdedor. Porque a pesar de todo, yo y todos y cada uno de los tipos que nunca serán lo que quisieron ser, estamos ahí afuera, siendo lo que no queremos, cuarenta horas a la semana, para toda la vida. Y el hecho que no me haya metido el cañón de una pistola en la boca ¡me convierte en un triunfador!'.
Atte, Al Bundy
