Pecho a las balas
Soy profesional y con mi esposo hace ya varios años y después de varios intentos de emprendimientos dimos al palo, Hoy podemos decir que es una empresa sólida, que nos ha costado mucho sacarla a flote, con varios trabajadores a cargo, yo tengo el manejo operacional, mientras él, como represente legal, ve temas legales y administrativos. Es un rubro difícil, propenso a recibir reclamos por parte del cliente, se debe trabajar con mucha rigurosidad para entregar un producto perfecto.
Actualmente ya no me demanda tanto tiempo como en un principio, el personal sabe hacer la pega, pero si, hay que estar pendiente de ellos, si se mandan algún condoro, ahí debo estar 'YO' poniendo el pecho a las balas y saber dar soluciones.
Todo lo anterior me obligó a dejar de ejercer mi carrera, que por supuesto no tiene nada que ver con lo que hago ahora y mi marido este año recién se desligó de su trabajo dependiente pata dedicarse a nuestra empresa. Trabajamos juntos, pero peleamos todo el día.
En la parte amorosa, lo amo, es una parte de mi, pero hace años es un sube y baja. En lo familiar, sólo es un buen proveedor porque en la crianza de nuestros hijos no aporta, he pasado varios tragos amargos por esa razón, si ayuda en las tareas del hogar cuando quiere.
La convivencia esta insostenible por culpa de ambas partes y los afectados son nuestros hijos que escuchan cada discusión y ya por fin creo que esta de acuerdo en que nos separemos, eso si, quiere que yo sea quien deje la casa, lo que para mi no es un problema, el problema es:
¿Cómo mxrdx comienzo de 0, ya totalmente fuera de las pistas con un mercado saturado al máximo?
¿Cómo se cobran las utilidades de la empresa (socio minorista) si siempre él ha manejado las cuentas?
Dejaría de trabajar ahí, pero también, sé que siendo socio no tengo derecho a indemnización alguna.
Otros datos; No tengo intención de salime de la sociedad, somos casados con separación de bienes y todo lo adquirido esta a nombre de la empresa (el 50 y yo 40%) según a él le daba lo mismo porque es todo de nuestros hijos, pero nunca quiso equiparar los porcentajes. Si bien el capital inicial lo puso él, yo fui la que puso el proyecto en tierra y además de días y noches sin dormir para dar cumplimiento al cliente y para llegar a ser hoy una empresa industrial, maquinas que se compraron con las mismas utilidades de la empresa osea, también mi dinero.
Los leo!
(Perdón lo extenso del relato)
