Algo debe pasar
Bueno, comienzo primero que esta confesión es una declaración de amor laboral, porque se preguntarán, la verdad es que estoy casado casi hace 4 años. Luego de 1 año y medio de noviazgo, antes de casarnos durante 6 meses, para ser más exacto, sufrí un accidente de tránsito que desencadenó una enfermedad de la cual hasta ese momento no había habido registro ni indicio. Hasta ese fatídico instante, ella misma me confesó que ese mismo día quería poner fin a nuestra relación de noviazgo, pero ocurrió ese accidente. Quizás con ese acontecimiento ella reflexionó sobre sus sentimientos y no quiso dejarme. A veces pienso que continuó conmigo por pena. A pesar de todo eso, me ha acompañado durante todo este proceso de la enfermedad, que dicho sea de paso, es epilepsia refractaria. Hay momentos en los que no sé qué pasó; hago movimientos involuntarios y experimento desconexión con el entorno. En fin, ha estado a mi lado en gran parte de todo esto. Ya parezco un drogadicto debido a la cantidad de medicamentos, pero ahí está ella.
Bueno, nos casamos y todo parecía feliz. Yo ya estaba ejerciendo mi profesión y ella estaba terminando sus estudios. Actualmente, ninguno de los dos ejerce. En estos 4 años hemos tenido altibajos. Ella tiende a tener conflictos con mi familia. Hace 1 año tuvimos una hija. Para mis padres, ella es su adoración, ya que es su primera y única nieta. Mi esposa tiene una hija mayor de una relación anterior y siento que la sobreprotege; la niña la manipula a su antojo. Ahora, últimamente, prácticamente no me deja ir a casa de mis padres ni llevar a nuestra hija. Mis padres vienen muy pocas veces a nuestra casa y siempre nos han ayudado, incluso económicamente. Han comprado cosas para nuestra hija y también para la de ella. Este último mes, la relación con mi familia se ha deteriorado por culpa de ella, y eso me angustia mucho, ya que no puedo llevar a mi hija a ver a mi familia. También, como leí en una confesión, ella me recrimina o regaña por jugar al fútbol con mis amigos, aunque lo haga solo una vez al mes. En fin, en estas últimas semanas me ha dicho que quiere separarse y terminar con todo. En mi mente pasan muchas cosas y le ruego que no nos separemos. Yo la amo, no es una costumbre, es amor por ella. Pero creo que de su parte ya no es lo mismo, que ha perdido esa esencia hacia mí. He estado haciéndole regalos y detalles, resaltando lo mucho que la amo y lo hermosa que es. Sin embargo, siento que nunca es suficiente, que siempre es poco o insignificante. Desde hace casi 2 meses, trajo a su abuela a vivir a nuestra casa y siento que hemos perdido toda privacidad, absolutamente toda. Además, la intimidad es muy rara que exista y siempre hay una excusa: el cansancio, el sueño, dolor de cabeza, frío o la bebé. Suelo desvelarme pensando, "¿qué pasará?" Mi mente da vueltas y revuela sobre esto, y la enfermedad sigue presente. Estoy a punto de ser operado y ella dice que seguirá a mi lado, pero no sé cómo quedaré ni cómo estaré. Tengo esa sensación de que seguirá conmigo por pena. Si no fuera por mi hija, creo que ya habría puesto fin a mi vida. Siento que alrededor mío solo genero preocupación y lástima, y que si no estuviera, todos estarían más tranquilos. Bueno, esa es mi historia, mi confesión.
