Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Esfuerzo recompenzado

Tengo 37 años, casado y con 2 hijos. Poseo un título técnico de liceo industrial. Crecí carente de muchas cosas materiales, pero no de amor y respeto por parte de mi familia. Tuve muchas opciones debido a mi entorno, como la onda lanza internacional, entre otras. Sin embargo, siempre pensé en mi mamá y me mantuve firme en mis anhelos: comprarle una casa y tener un auto, entre otras cosas.

Trabajé en el área comercial y siempre tuve un buen trabajo, hasta que pasé de ser un simple peón a ocupar una jefatura media, donde realmente fui explotado. Mi sueldo era de aproximadamente 1.3. Pasé por diversas dificultades, como depresión y ansiedad, debido a una carga laboral poco saludable de 24/7. Logré comprar mi casa y fui el primero en mi familia en adquirir un auto.

De repente, me crucé en el camino de un individuo que aparentaba ser simpático, pero resultó ser clasista. Este individuo pidió que me despidieran y me quedé sin trabajo. Comenzaron los problemas económicos; aunque no estaba en una situación tan mala, no pude pagar algunos créditos y perdí mi vehículo, el cual fue confiscado por los carabineros (una experiencia humillante). Me costó encontrar otro trabajo y, durante ese período, monté un pequeño negocio en mi casa con una inversión de $600.000. Esto ocurrió hace unos 4 años.

Gracias a esa maldita empresa, me vi forzado a convertirme en una especie de perro hambriento y me di cuenta de que esto era lo mío. La proyección era sencilla: vender alrededor de 3 millones mensuales para que mi esposa también pudiera trabajar en ello y así lograr un sueldo libre de unos $500.000. Eso fue lo que sucedió durante el primer año, pasando de 3 a 7 millones en ventas. Cada vez retirábamos lo justo y reinvertíamos el resto. Mi esposa me instaba a que, si vendíamos más, pudiéramos retirar más dinero, pero yo me mantuve cerrado a esa idea durante al menos 3 años. Hoy en día, nuestras ventas superan los 50 millones y seguimos en crecimiento.

Solo quería compartir una parte de mi historia, ya que veo a muchas personas sin trabajo y con problemas de deudas, etc. Pasé por lo mismo y tuve muchas ideas, pero siempre soñé con un futuro grande. Hoy en día, esa visión se está haciendo realidad. ¡Ánimo a todos y sigan luchando! Los títulos no significan nada en este mundo, como lo demuestra un Liceano industrial que gana más que el presidente :).

PD: Sean buenos hijos y les irá bien.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.