Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Ahora todo mal

Trabajo hace algunos años en una empresa de servicios; excelente ambiente, siempre. Por otra parte, ya llevo 21 años casado y contando, con un par de bendiciones que ya cruzan la calle solas. Matrimonio considerado feliz y honesto, aunque a veces la monotonía nos alcanza, siempre encontramos la forma de darle un giro. Así que bien por ambos lados.

Pero después de todo, no era para siempre la felicidad. Hace ya algo más de un año llegó a mi trabajo una mujer de mi edad, que encontré atractiva en todo sentido. Tuvimos una buena relación; a pesar de quererlo (mucho), no tenía ninguna intención extra con ella, porque siempre he respetado a mi esposa. Tonto yo, al parecer. Pero mi pareja la odió desde la primera vez que hablé de ella. No sé por qué, supongo que se notó que la encontraba muy interesante. Mi esposa fue bastante pesada y cargosa por mucho tiempo, hasta que un día me dijo: "Tenemos que conversar". Habló de la monotonía y desconfianza que estábamos viviendo y que quizás era tiempo de poner alegría extra a nuestro matrimonio de una forma nueva que nos uniera aún más (¿?). Para mi total sorpresa, me contó que a ella le atraía mucho un tipo algo más joven que ella, que trabaja cerca de su oficina, lo veía en el mismo edificio. Quedé pasmado. Resumiendo, me dijo: "Ten una aventura con tu compañera, que yo la tengo con este tipo".

No nos vemos tan mal para nuestra edad, así que pensé que podría ser cierto que ella pudiera tener algo con ese tipo. Yo no estaba tan seguro de mí, pero si no era ahora, después sería más difícil (no tengo dinero para un futuro sugar daddy). Después de pensarlo bien, le dije que sí, pero que estuviera segura, porque no quería que nuestra felicidad se fuera por un caño. Así que me atreví a ver qué pasaba, yo aún incrédulo, así que no hice nada hasta que ella diera un paso. Finalmente, él, el hombre, y ella, la mujer, dispuestos. Al poco tiempo, ya tenía lista la cita y sería con todo, y así fue. Lo acepté no sin dificultad, pero sin escenas, sin escándalo y sobrellevándolo pensando en las ganas que yo le tenía a la otra mujer, y sería todo consensuado. Total, era parte del trato y tenía la ventaja. Por otro lado, mi mujer me aseguró que sería sólo esa vez con este hombre y nunca más.

Entonces, comencé el juego y casi me quedo fuera porque no fue fácil. Después de varios meses de cortejo (sin acosar, bastante respetuoso) y un par de salidas amistosas, finalmente nos besamos mi compañera y yo en una salida después del trabajo (ella también tiene pareja), y eso era el hecho esperado para lograr el objetivo final, la cama. Dejándole claro que era solo una aventura de una vez. Fui corriendo y entusiasmado a contarle mi alegría a mi esposa. ¡Error! Se transformó y me trató pésimo, como si fuera un degenerado, un sinvergüenza, casi un maltratador psicológico. Asqueroso, etc., etc. Y no, no cambió su postura, no se puso de ejemplo, no vio lo suyo, no nada. ¡Nada!

Antes de este hecho, era feliz. Finalmente, opté por alejarme de esta otra mujer sin concretar nada y, claro, quedé mal con ella además. Ahora mi trabajo agradable es incómodo, mi matrimonio feliz ya no es tan feliz porque no me siento bien estando ahí. Lo que no debía ser un engaño se convirtió en uno. No me quiero separar, éramos felices. Pretendo intentarlo de nuevo. Aún ha pasado muy poco tiempo, pero creo que nunca se me irá la sensación de engaño. Además, ya no le creo nada de nada a mi esposa. Ya no sonrío como antes.

Ahora soy cornudo e infeliz en el trabajo y en casa. Si van a aceptar algo así, piénsenlo bien. Nunca con compañeros de trabajo, a menos que sepan manejarlo muy bien. Y finalmente, sean bien machitos y hembritas para aceptar las consecuencias y cumplir con la parte de cualquier trato que hagan. El rey de los w30n3s debo ser. Feliz vida :(.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.