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Un mal entendido

Trabajé varios meses como vendedora en una tienda de artículos para el hogar. Estaba feliz porque al fin tenía un buen sueldo y podía ayudar económicamente en mi casa. Cuando mi jefa no estaba en el turno, me dejaba a mí en su reemplazo, ya que conozco el tema de facturas, guías de despacho, etc. En nuestro grupo había una señora mayor, todos la queríamos mucho porque es una buena persona, pero a la hora de trabajar cometía muchos errores. Sin embargo, siempre la ayudábamos porque era una excelente compañera y sabíamos que, aunque se equivocaba mucho, se esforzaba por aprender (pensando, además, que ya a esa edad no se debería trabajar).

El caso es que un día yo estaba de encargada para el cierre de local, y como encargada de sección debía irme de las últimas. Cuando ya me iba de la sala de ventas, aparece esta señora y me dice que se le había quedado en el bolsillo una herramienta que un cliente al final no se llevó, ella la guardó en su bolsillo y no lo recordó hasta ese momento que ya nos íbamos. Yo le dije que me lo pasara para ir a dejarlo nuevamente a la sala de ventas y que se fuera no más porque era tarde y era medio peligroso para ella. A lo que ella se va y yo me devuelvo a dejar la herramienta, en eso aparece corriendo uno de los guardias muy enojado y me pregunta por la herramienta que tenía en la mano. Le expliqué la situación, pero él no me creía nada y me dijo que yo me estaba robando eso. Yo le explicaba todo el rato hasta que él me dijo que no me podía ir porque llamaría a carabineros y me exigió mi carnet de identidad. Yo ya no sabía qué hacer y, de muy mala gana, le dije que no y que iba a irme a mi casa, pero él me cerró la puerta y me dijo que no podía irme.

Estaba desesperada porque ya llevábamos como 1 hora ahí discutiendo, yo ya estaba llorando porque eran más de las 23:00 y ya no tenía metro para irme a la casa. En eso llega el otro guardia que vio todo y le explicó que, efectivamente, mi compañera me lo había pasado. Este guardia no le creía hasta que vio las grabaciones, y solo ahí me devolvió mi carnet y me dijo: "ya puedes irte no más".

No pude grabar nada porque tenía mi celular en mi casillero y convenientemente en el lugar en que discutíamos no había cámaras grabando.

Me sentí tan mal que no fui más a trabajar. Todos me decían que fuera a la inspección del trabajo y les hice caso, pero me dijeron que ellos no podían hacer nada porque la falta ahí no era de origen 'laboral' y que si quería demandar a alguien tendría que ser al guardia y no a la empresa, y claro, tenía que pagarme un abogado particular. Así que todo eso quedó en nada, el guardia sigue trabajando ahí mismo y yo preferí no ir más, porque al otro día ninguna de mis jefaturas me llamó para preguntar qué pasó o cómo estaba (salvo mis compañeros); ellos son lo único que lamento perder, ni siquiera mi jefa, que siempre que me necesitaba yo estuve ahí.

La señora mayor que era mi compañera me llamó pidiéndome perdón por lo que había pasado, pero yo le dije que estaba bien y que no se preocupara; total, ella no tenía la culpa y que se quedara tranquila nomás.

Bueno, ahora estoy cesante, y me da miedo no encontrar pega luego porque tener una rutina es una terapia para mí luego de que mi gatito muriera.

Gracias por leerme.



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