Madrastra frustrada
Yo conocí a mi ex con su hija grande de 17 años. Ella era piola hasta que su papá y yo tuvimos una guagua. Cuando venía a mi casa, no me dirigía la palabra y se comía todo sin preguntar. Dejaba todo sucio y era muy desordenada, pero él nunca decía nada al respecto. No entendía por qué su hija no me caía bien y por qué no aceptaba esos desaires. Yo le decía que si venía a mi casa y no quería hablarme, era mejor que no viniera por tantos días, ya que no vivíamos juntos. Se fue y apareció de nuevo a los 4 meses, acusando la pandemia. Pidió mediación y la ve dos horas a la semana, donde solo juegan, pero nunca la ha invitado a ninguna parte.
Soy una madrastra frustrada porque hice que la llevaran a una ginecóloga. Tuvo su primer traje de baño gracias a mí, le ofrecí llevarla a comprar ropa y la orienté sobre qué estudiar. La apañé cuando podía, pero la pendeja se portó mal conmigo y nunca más. Los adultos con hijos somos un cacho. ¡Caso cerrado! ¡Solteros sin hijos, no lo hagan!
