Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Choque con la realidad

Estaba sin trabajo y, por conversaciones entre vecinos, se dio una oportunidad laboral. Feliz me presenté, di entrevista, todo bien, yo contenta porque quedé. Sin saber que mi ahora jefe es mi vecino. Pasó el tiempo, él se ofreció a llevarme y traerme, obvio si somos vecinos. Yo no tengo auto, él sí. Es atento, un caballero, el trayecto es de casi una hora. Entenderán que nos hicimos muy amigos, después de un año así, muy cercanos. Ya nos leemos a los ojos con solo mirarnos. Yo tengo alrededor de 40 años, él unos 50.

Y sí... caí, no quería, pero al final fue algo más fuerte. Me siento perdidamente enamorada de sus gestos conmigo, de sus atenciones, de volver a reír con ganas, de sentir un cariño sutil que se fue encendiendo poco a poco, y que ahora son caricias que queman. Con mi marido, las cosas no fluían, no había deseo, no había complicidad. Pero como toda historia que parte mal, termina peor... les cuento mi tragedia. Mi conciencia no me deja dormir, ya que pasó algo terrible. Empecé con malestares, pensé que era una menopausia precoz y no, es un embarazo. Mi esposo está esterilizado hace 5 años, y yo acá llorando encerrada en mi baño, sin saber qué hacer, en shock.

Me pegué un choque con la realidad y aterricé en un drama que nunca me imaginé vivir. No soy proaborto, y lo cuestiono a cada instante porque jamás lo hubiera hecho en mi vida. Y acá estoy, con hora para un aborto afuera de Chile, con la chiva de que me gané un premio en el trabajo. Me quiero morir, no creo que pueda vivir sabiendo que maté a mi hijo. Ya escuché sus latidos, lo vi. Es tan pequeñito. ¿Qué hago? No quiero seguir con esto, no quiero abortar, pero lo tengo que hacer. Ayuda, no veo luz en este camino. Tengo una hija maravillosa, está en sus 20s. No me volvería a dirigir la palabra si se entera.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.