En una encrucijada
Estoy en una encrucijada de la vida, esas que te colocan y debes tomar una decisión, dañando una u otra parte. Por cierto, esto no es laboral. Desde que tengo memoria, mi madre ha tenido depresión. Cuando yo tenía cinco años y mi hermano tres, recuerdo cómo ella se desquitaba con nosotros porque peleaba con mi papá; es el recuerdo más antiguo que tengo. Luego de eso, vinieron los intentos de suicidio por parte de ella; fueron once en total hasta la fecha, y siempre era en fechas de celebración (Navidad, Año Nuevo, Día de la Madre, cumpleaños, etc.). Aún recuerdo como grabado con fuego una vez que la fuimos a ver a una clínica psiquiátrica para el Día de la Madre. Con mi hermano le llevábamos los típicos regalitos que uno hace con fideos, pero ella estaba tan volada con los medicamentos que ni siquiera hacía gestos, solo si o no. Yo tenía 10 años.
Avanzando en el tiempo, llegamos a fines de 2019, cerca de fiestas patrias. Habíamos salido y a la vuelta mi papá le dijo que no a algo que ella pidió, y eso desató Troya. Llegamos a la casa y comenzó a tomar (siempre ha tenido problemas con el alcohol) hasta que se notaba que estaba ebria. Mi papá intentaba hacerla entrar en razón, mi pareja y yo también, pero no quería. Le escondí sus pastillas para dormir (porque ya sabía lo que venía), y fue peor; ahí ella tomó un cuchillo y se lanzó contra mí. Si no hubiera sido por mi papá que la afirmó y mi pareja que se interpuso, quizás hasta dónde habría llegado. Ahí tomamos la decisión con mi pareja de irnos, y a principios del 2020 nos fuimos a la casa de mis suegros. Obviamente, ese día que me fui, ella ni se apareció para despedirse.
Ese año, mi mamá nuevamente se internó. Según ella, había recapacitado y quería tratarse. Bacán, dijimos, y la apoyamos. Estuve lejos de la casa dos años, en donde solo era visita; ella nunca me pidió disculpas, simplemente pasó. En 2022 volví a vivir con ellos y mi pareja porque me operé, y hasta el día de hoy sigo con ellos, pero quiero irme. Mis papás no son malos conmigo, no me tratan mal, pero mi mamá está con el tratamiento de las pastillas y sigue tomando alcohol. De lunes a viernes se toma tres cervezas solo en la once; los fines de semana se toma media botella de vino al almuerzo y cuatro cervezas, y todos los días termina con un grado de ebriedad. Hace dos días, la encontramos durmiendo en el piso de su habitación, sin contar las veces que vomita el baño. No puede ni caminar porque no se puede sostener o empieza a hablar incoherencias, por no decir que la mezcla del alcohol con las pastillas hace que no recuerde lo que hizo el día anterior.
Mi papá no está ni ahí, le sigue comprando alcohol porque según él, así ella es feliz. Mi hermano no quiere preocuparse porque según él no es su problema. Y aquí vengo yo, donde mi papá jura de guata que yo siempre cuidaré a mi mamá. Y no quiero. No quiero pasar por eso de nuevo. Llevo tres años de tratamiento psicológico y psiquiátrico en donde ya estoy terminando con buen final. Ustedes se preguntarán "bueno, ¿y por qué no se van?". Bueno, ahí entran dos cosas en juego. Uno es la plata. Si bien ganamos como 1.2M en conjunto con mi pareja y podemos pagar un arriendo, nadie nos quiere arrendar por el típico "su sueldo debe ser tres meses de arriendo" o más. Además, acumulamos deudas que en este momento no nos dejan surgir. Y segundo, el tema psicológico de dejar solos a mis papás con este tema de por medio no me deja tranquila el dejarlos o estar con ellos.
Si llegaron hasta aquí, gracias por leer; necesitaba un desahogo y quizás sus consejos.
