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Me escojo a mi!

Amo leer sus confesiones, pero ahora toca que me lean...

Soy una mujer separada hace 10 años, alegre, sociable, independiente, trabajadora, libre, me veo más joven de lo que soy, no soy fea, tampoco rica, pero llamo la atención

Durante mi vida de divorciada he tenido algunas relaciones, todas con hombres raros, un golpeador, un pastero, un falopero y un depresivo, celopata, controlador, introvertido.

De todos ellos, el único que estoy segura que nunca me fue infiel fue el pastero, los demás... Ufff

El depresivo tuvo una relación intermitente durante 5 años, con términos y reconciliaciones. Le perdoné una infidelidad que resultó en una hija; ahora la niña tiene 3 años. Hasta hace unos días, estuvimos en nuestra última reconciliación, casi cuatro meses de bienestar. Aguanté sus celos y sus películas con el padre de mis hijos y con otros hombres. Le había hablado sobre mi amistad con una compañera de trabajo, nuestras salidas y su relación con un hombre casado, lo cual él odia. Me prohibió ser amiga de esa compañera, pero hace un par de semanas iba a juntarme con él y me fui en la micro con mi amiga.

Él me vio y dijo que iba a cortar nuestra relación si seguía viéndola fuera del horario de trabajo. Pensé que era una broma, pero lo que colmó la paciencia fue cuando, el lunes pasado, regresaba de mi trabajo a casa con mi amiga y él me llamó preguntando dónde estaba y por qué me había demorado 10 minutos más de lo normal en llegar. Cuando escuchó a mi amiga toser, me preguntó si estaba con ella y le dije que íbamos a la farmacia. Entonces me dijo: "Estamos claros", y cortó la llamada. Luego me envió un mensaje diciendo que no le importaba lo que le dijera, que me quedara con mi amiga y que fuera feliz. Me bloqueó, lo llamé y también me había bloqueado en las llamadas. Le envié mensajes de texto y correos, pero no obtuve respuesta. Siento que aún tiene algo con la mamá de su última hija.

Él jamás habló de mí y estaba desesperado por conseguir dinero para hacerle mejoras a la casa de esa mujer. Siempre me negó todo y decía que no tenía nada con ella. Yo prefería creerle. Lo amo, pero no puedo amarlo más que a mí misma. Él quería que estuviera siempre con él, que saliera del trabajo e irme a su casa, donde estaríamos solos y encerrados, sin salir a ninguna parte. La comunicación era buena y hablábamos de todo; nos reíamos y sentía que nada me faltaba a su lado, pero algo extraño pasaba con él. Despertaba muchas veces en la noche sintiendo vértigo y, al levantarme, me dolía el cuerpo y me sentía desanimada y agotada. Casi no hablaba con mi amiga, me sentía bien, pero al mismo tiempo mal. Al día siguiente de bloquearme, me sentía triste pero aliviada. Al día siguiente, tuve palpitaciones fuertes y me sentía mareada. Sin embargo, después de ese día, ya no me duele el cuerpo. Mi amiga de trabajo, que también lo odia, me escuchó y entendió. Además, me recordó que ya me lo había advertido. Esta vez sí que fue la última vez, ya no quiero tener más intentos con él. Me hace daño su desconfianza, su soledad, su oscuridad me apagan. Sé que algún día dejaré de pensar en él y lograré sacarlo de mi corazón. Ya me hizo suficiente daño al embarazar a otra mujer. Ahora necesito ser feliz sin él.

He decidido amarme más que a nadie...



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