Esperando el final del proceso
Voy como única Contadora General entre tanto Auditor. Postulé a un cargo en una organización de los tres poderes del Estado, con poca fe (porque el fantasma de los pitutos siempre está presente). Renuncié a un trabajo tóxico, pero en donde aprendí muchísimo! La profesional que entró a esa empresa no es ni la quinta parte de lo que soy ahora. Y si, lo digo con harto orgullo! Porque pucha que cuesta quitar ese estigma de egresar de un IP a egresar de una Universidad tradicional.
En fin, de los 120 postulantes sólo 40 pasamos las pruebas teóricas y prácticas. Y ahí estaba yo, de las terceras según el puntaje. Fue ahí, cuando asimilé que quizás tenía una real oportunidad. Fuimos por las pruebas de habilidades y destrezas, nuevamente avancé y llegamos 20. Todo esto, sin contarle a nadie, ustedes saben que las personas con sus malos deseos o mala onda estropean todo! Llegó el momento de la entrevista sicologica, fui bastante espontánea, firme en mis respuestas y a cada pregunta respondí con ejemplos laborales vividos. Ya estos días la ansiedad me sobrepasa, esperé los resultados de los preseleccionados y llegó la nómina. Estaba de las segundas con un puntaje muy bueno en comparación con los otros 8 finalistas. Aún falta una última entrevista, estoy nerviosa... pero saben? Quizás no quede en el cargo, pero me siento tan orgullosa de mi! Quizás para algunos no será un echo tan relevante, pero cada vez que me han contactado para notificar mi avance he terminado soltando unas lágrimas sólo de felicidad.
La ilusión está, pero de forma sutil. Yo llegando hasta acá, créanme que me doy por pagada, porque en el fondo se refuerza mi teoría de que a un profesional no lo hace su casa de estudios.
