Las terapias
Leí la confesión 52650 'Contar o no', se me hizo tiritas el corazón porque viví lo mismo. Amiga de la confesión, te quiero contar mi experiencia por si te ayuda. A los 17 años comencé a tener pesadillas muy recurrentes sobre una niña siendo abusada por un vecino, por un profesor y su propio padre.
No fue sino hasta pasado los 30 que me dí cuenta que esa niña era yo. Estuve un par de años sintiéndome inestable, además de darme cuenta que mi fría relación con mi mamá era porque inconscientemente siempre la culpaba de no cuidarme lo suficiente, tenía mucha rabia acumulada. Me convertí en madre también en ese proceso ( a los 28 años tuve a mi hija) y siempre procuré tener ojos en todos lados cuando era pequeña. A los 35 años decidí iniciar una terapia, la cual partió por un motivo distinto, violencia de parte del papá de mi hija, aunque me había separado de el cuando mi pequeña tenía 2 años, las heridas que tenia eran profundas. El primer año fue sanar la herida de ese maltrato en pareja, pero en el transcurso de las terapias (2 veces al mes iba las sesiones) brotó el origen de todos mis males, el abuso de parte de estas 3 personas. Fueron 6 años los que me costó enfrentar todos los traumas que dejaron esos abusos, para ese entonces mi niña estaba en plena pubertad y comencé a notar cambios en su humor, creí en un inicio que se trataba de los cambios de la adolescencia, pero para ayudarla, porque yo no sabía como enfrentar sus cambios de humor, la lleve al psicólogo, entonces recibí la noticia mas horrenda de mi vida hasta hoy, mi hija también había sido abusada. De pequeña pude protegerla, pero con 13 años, ella mas independiente, ya no tenía control de su entorno y tuvo que vivir lo que no quería que se repitiera. Fue difícil enfrentar el tema posterior, (judicial y emocional), recibimos de parte de la psicóloga mucha ayuda, y aunque yo creí que había superado mi propio trauma, esta situación reabrió todas las heridas de nuevo, incluyendo la rabia que me daba conmigo misma, porque no pude proteger a mi hija y la rabia que tenía con mi madre por no cuidarme a mi.
Entonces iniciamos con mi hija, un nuevo proceso de terapias, y en este nuevo proceso por fin pude enfrentar a mi madre y decirle lo que me había pasado de niña, ella lloró como nunca la había visto llorar, me pidió perdón. Cuando hablamos me dijo que nunca notó nada extraño y no entendía como no pudo verlo, se odiaba a si misma por no darse cuenta, por haber confiado, por no haber hecho más. Por otra parte, yo también estaba enfrentando mi propia culpa de no haber notado antes al abusador de mi hija, de no haber adivinado quien era de manera previa y no haber intuido sus intenciones. Fue un proceso muy difícil sacarme la culpa, fue tanto lo que caló todo esto en nuestras vidas, que mi mamá también tuvo que iniciar una terapia con un psicólogo y un siquiatra, y lo triste es que en ese proceso, ella en su infancia fue vio la d@.
No seguiré describiendo todo lo que ocurrió después, solo quiero decirte que, luego de hablar con mi mamá pude sacarme la rabia que tenía encima, darme cuenta que aunque a veces procuremos los máximos cuidados, no somos omnipresentes y un abusador siempre encontrará la manera de dañar a alguien aunque sea en una fracción de segundos. Siempre he creído que el perdón esta sobrevalorado, porque hay acciones que son imperdonables, pero aprendí a soltar y re encauzar mi objeto de repudio de una manera mas sana para mi, no perdonaré jamás a los abusadores de ningún niño y/o niña pequeños o adolescentes, incluso adultos, pero entendí que, si bien mi mamá era responsable de mi, no era una superwoman, como yo tampoco lo era para mi hija, la maldad siempre encuentra un espacio por donde colarse.
Solo puedo decirte que no te esfuerces en perdonar a tu mamá, enfócate en ti, si o si debes ir a terapia y entonces todo ese trabajo que hagas en ti te mostrará el camino mejor para ver como llevas tu vida y tu relación con tu mamá en este caso, pero te mereces abrazarte, sé esa adulta que necesitaste cuando niña, procurate atención, es lo mas importante que puedes hacer para ti misma, porque nadie mas puede hacerlo por ti. Siempre hay una manera de sobreponerse a este tipo de situaciones y no es que el dolor de esas experiencias pasen pero uno se hace mas fuerte que ese dolor.
PD: Quiero compartir algo que me dijo la psicóloga y que ayudó mucho a mi hija a sobreponerse: 1. 'jamás dudaste de lo que te contó', 2. 'la sacaste del lugar donde le hicieron daño', 3. 'la ayudaste a superarlo'. Esto ayuda mucho a las victimas de abuso o vio.. la ci@n.
A mi hija, hace un año le dieron el alta de sus terapias y hoy es una hermosa srta. de 19 años con una estima fuerte y con un poder de resiliencia tan grande, que yo tuve que aprender de ella. Su confianza en mi además hoy es mas fuerte porque sabe que aunque a veces no podemos evitar lo malo, estoy para ella para ayudarla a superar lo que venga.
