Consumo problemático
Hola, esta confesión no es laboral. Les cuento: llevo casi 15 años de relación, de ahí salieron 2 pequeñas, una de 10 y otra de 6. Mi problema comienza cuando mi primera bebé, a los meses de nacida, mi pareja comenzó a tener actitudes raras. Estaba más nervioso, no lo veía mucho, trabajaba de noche, entonces yo me hice cargo de todo lo que conlleva la maternidad. Pasado el tiempo, vi que llegaba mucho con los ojos rojos. Un día, comprando en la botillería, lo pillé fumando marihuana. Me afectó porque mi bebé en ese entonces tenía 6 meses y yo estaba flor de piel con mis emociones. Además, cuando lo conocí, todo era color de rosa. A mí no me gustan los vicios y él siempre lo supo. Me incomoda ver a alguien consumir coca o marihuana o ver a alguien curado. Dejé pasar esta situación y él me prometió no volver a hacerlo.
Pasando el tiempo, le vi gotas para los ojos, haciéndome la lesa, y así pasaron los años. Estaba separándose porque mi cabeza no daba para más con esto, ya que de verdad me molestaba que no fuera sincero en decirme si consumía marihuana. Nunca lo habló, sino más bien me lo negó siempre. Volví a embarazarme y sufrí mucho porque sabía a lo que iba nuevamente. Llegó la pandemia y él se vino a vivir conmigo en casa de mi mamá, y empezó de nuevo con estas actitudes raras. Pasaron unos meses y nuestras peleas eran siempre. No duraba en ningún trabajo, no duraba más de 4 meses en una pega, nunca ha tenido contrato indefinido. Buscando pegas en la construcción, donde su ambiente era juntarse con gente muy flaite y que se notaba que andaban en esa de drogarse. Fue en una de esas que se quedó sin trabajo y empezó a trabajar de guardia en una discoteca desde los jueves hasta los sábados, y ahí empecé a notarlo más raro, más agresivo.
Se pasaba rollos de que lo engañaba, la situación se puso muy densa hasta que por Messenger me habló un tipo buscándolo a él porque le debía plata y no sabía de él, y necesitaba el dinero. Para mi sorpresa, mi pareja le compraba coca. Le mostré esto y me confesó que sí lo hacía, pero según él, ya no. Sigo creyéndole porque después de que lo sorprendía y levantaba alguna sospecha, era amor y paz. Desde ahí, vivo con inseguridad, ya que esta historia se repite. Me llega con olor a marihuana, los celos, que lo engaño. Yo no puedo mirar a nadie, porque prácticamente me acuesto con todos los hombres que miro. Me ha hecho unos escándalos porque, de curiosa, miré mucho para la esquina y había un grupo de hombres, y desde ahí para él, yo ando con uno. Ha sido desgastante porque también mi medio de transporte para trabajar es tomar colectivo, y si llego muy rápido al trabajo es porque me van a dejar y me van a buscar, o sea, también ando con un colectivero, y también tengo alguien en el trabajo.
Esto ha sido constante. Soy una mina tranquila, siempre he estado ahí para él, he aguantado porque quiero formar una familia feliz, pero estoy en colapso. Ya no quiero más. Hace poco me entró la duda y revisé su celular, y efectivamente de nuevo está consumiendo marihuana. Se me rompe el corazón porque no me enfrenta la realidad, sino que la tapa con estos celos. No sé qué hacer porque tenemos deudas en común. Hará lo posible para no irse y manipulará la situación con mis hijas. Ya me di cuenta de que no siento lo mismo por él, que por más oportunidades que le dé, él ya no cambió y siento que estoy en un hoyo atrapada...
