Con la plata justa
Estoy embarazada, sin trabajo y con algunas complicaciones de salud.
Mi pareja afortunadamente tiene un trabajo estable y medianamente bien pagado, nos alcanza para vivir los tres por un tiempo hasta que yo vuelva a las pistas laborales. El problema es la gran cantidad de visitas que estamos recibiendo, sobretodo de mis familiares. Vivimos en una región distinta a nuestras familias y desde que saben que estoy embarazada nos visitan mucho, fin de semana por medio lo que implica un gasto más o menos importante en comida, porque son muy mañosos para comer, atenciones y sacarlos a pasear por la ciudad donde vivo que es bien turística.
Estamos gastando aproximadamente 200 mil pesos mensuales en atender visitas, me estoy haciendo bolsa mis ahorros y mi pareja no me dice nada pero sé que igual está chato. Me da lata decirles a mis padres y hermanos porque sé que va a significar un conflicto y posible quiebre familiar, pero pienso que esto viene para largo, lo que dure el embarazo y cuando mi bebé haya nacido. Además del tema económico, quedo exhausta cada vez que vienen, porque me acuesto tarde, no me puedo acostar temprano como acostumbro, tengo que ordenar, cocinar. Con mi pareja llevamos juntos 17 años y siempre hemos sido solo los dos, tenemos una dinámica de vida armada para los dos, me desespero con tanta gente en mi casa, durmiendo, circulando, en el sofá, ocupando el baño.
Tenemos una casa pequeña, siempre la pensamos para los dos, porque nunca hemos sido muy familieros ni sociables. No sé qué hacer.
