Me quiero más a mi
Lo conocí hace varios años en una app, conversamos por un par de semanas, nos hicimos amigos en face, salimos una vez, no pasó nada y nunca más hablamos.
Años después me habló por messenger, comentando una foto que subí, mostrando los resultados del entrenamiento y la bajada de peso. Esto pasó un par de veces, la última vez que me habló le di mi cel, me invitó a salir, dije que si pero con ganas de venganza, porque me volvió a hablar solo porque me veía mejor que cuando salimos, pero me salió el tiro por la culata, a mí él me gustaba a pesar que no era el tipo de hombre en el que normalmente me fijo. La cosa es que esta vez paso de todo, él estaba, pero de manera intermitente y yo, toda ansiosa esperando que apareciera, siempre disponible para cuando él decidía que quería verme.
Un día me ofreció pega y ese mismo día me dijo que las cosas entre nosotros no habían avanzado hacia una relación, que a él le gustaba estar conmigo, pero que igual quería buscar a otra con quién si funcionara una relación, si yo aceptaba eso, se comprometía a avisar antes de que sucediera algo íntimo con esa otra y que yo tenía el mismo derecho a buscar otro. Por dentro se quebró algo en mi, por fuera pocker face y dije que quería lo mismo. Nos comprometimos a no mezclar la pega con nuestro casi algo.
La cosa siguió igual por varios meses, tenía momentos donde demostraba cariño, otras se distanciaba, en una oportunidad me dijo que yo le gustaba, que lo pasaba bien conmigo pero le daba miedo, hasta que sucedió lo que obviamente iba a pasar.
A pesar que reclamé, dije lo que sentía y me dolió mucho, supe separar las cosas y seguimos trabajando juntos como si nada hubiese pasado, admito que por orgullo de mi parte y también, porque las lucas me servían.
Ha pasado casi un año de eso, seguimos trabajando juntos, ahora con más responsabilidades, me ha ayudado mucho en cosas que no cualquiera ayuda, me ha empoderado en cuanto a mi capacidad laboral, me sigue diciendo que me encuentra bkn, inteligente, linda, que me quiere mucho, incluso me dijo que era su debilidad, trato de no pescar esos comentarios, me digo que me quiere como amiga, pero inevitablemente me confunde, siento que quiere estar conmigo, pero sexualmente, a mi me encantaría, pero me hago la loca, cómo que no me doy cuenta de las indirectas, lo quiero, me encanta y no sé por qué, pero ya no estoy disponible para ser su casi algo.
Me declaro desahogada, no nos hagan bolsa, él es una buena persona, creo que los dos aportamos positivamente en la vida del otro, no me voy a alejar de él, me quedo con lo bueno que es harto, pero decido no hacerme daño y no caer en la tentación, porque sé que no me va a querer como yo quisiera que me quiera.
Es muy probable que lea esta confesión así que le diré: te quiero mucho, lo sabes, pero ahora me quiero más a mí.
