Lo echare mucho de menos
Hablando de amistades de diferentes edades en la pega.
Conocí a un caballero. De a poco me fue apoyando y ayudando. Ambos salimos de ese lugar y, aunque en diferente pega, seguimos en contacto. Se volvió mi refugio, mi padre postizo. Hermosa persona de gran corazón, compartimos muchas cosas, hablábamos diario.
Nos reíamos, nos poníamos tristes, compartíamos mucho. Luego enfermó y fue a despedirse, no pude aceptarlo. Seguimos por teléfono contando historias y soñando. Lo vi una última vez, lo abracé muchas veces, él ya estaba muy enfermito.
Un día no quería hablar, solo dijo gracias por entender. Después me contaron que no saturaba y lo llevaron al hospital urgente.
Neumonía, luego COVID. Una semana... Él solo quería terminar el dolor.
Difícil explicarle a la cabeza lo que quiere el corazón, pidiendo que se lo lleven y con el egoísmo de que no se vaya.
Hoy lo desconectan.
No pudimos despedirnos porque esta historia aún no termina...
Nos vemos luego...
