Ingeniero al Rescate... Misión Empleo
Alguna vez tuve estabilidad laboral, me alcanzaba hasta para comprarle comida a la gente que vivía en situación de calle. Con mi pareja hacíamos voluntariado, ella y mi suegra preparaban los sándwiches y termos con café caliente, y salíamos en la noche a repartirlos a las personas que vivían en las plazas o en la ribera del río Mapocho.
Si había personas que sufrían el horror de un siniestro en su hogar, buscábamos los medios para conseguir materiales de construcción y electrodomésticos, camas y ropa para aplacar en parte su dolor. Me disponía junto a mi familia a no condenarlos al abandono.
Pasó el tiempo y las cosas me empezaron a ir mal. Perdí mi buen trabajo en pandemia por las obvias razones de costo de la empresa en recortar recursos. Desde ahí... todo fue cuesta arriba.
Hoy estoy buscando trabajo en lo que sea... tengo título profesional... en otra época estaría buscando algo relacionado a la ingeniería o supervisión, que es lo que he sido siempre... pero hoy busco hasta para hacer aseo (con todo el respeto del cargo) y aún así nada... ni siquiera una entrevista laboral.
Me siento ofuscado y triste. Miro a mi familia y cómo deben recortarse gastos que desde ahora son innecesarios como comprarse zapatos o ropa. Dejamos de arrendar para irnos a vivir con familiares. Mi esposa también perdió su trabajo hace algún tiempo y también le ha costado encontrar trabajo.
Formamos una pyme y tampoco ha surgido nada... hasta dejamos de pagarle al contador porque no hay movimientos en el mes.
Estoy tratando de no hundirme en lo absoluto... pero hoy en día hasta levantarme me cuesta horrores.
Nos estafaron con el vehículo, que era el bien con el que entregábamos nuestros productos, y hoy debo hacer las entregas en metro o micro y son productos de gran tamaño... el auto en venta a precio despreciablemente bajo... y aún así las de concesionarias nos ofrecen casi como un favor menos de la mitad de lo que vale realmente.
Me estoy destrozando por dentro... aun así aún queda algo de fe... y espero que esto acabe pronto.
No quiero pensar en que esté entrando en depresión... quiero salir adelante... sea como sea... pero es tan difícil estar en esta situación...
Donde otras veces, desde la comodidad del sofá, no sentía esto que siento hoy... y solo... podía solidarizar y ayudar a otros que estaban donde estoy yo ahora, la sensación de seguridad que me brindaba la estabilidad, ahora es solo un vago recuerdo. Recorto gastos en casi todo.
Ya no tengo plan de teléfono, ni mi esposa ni mis hijos. De darme un gustito los fines de semana... olvídenlo. Las pizzas o sushi los fines de semana... solo el recuerdo. Salidas a comprar al mall... ya no. No es fácil estar al otro lado del río... es difícil, amigos... ver que un empleador se aprovecha de las circunstancias... es indigesto, casi inhumano el trato. Los cargos que eran bien pagados hoy se los regalan a cualquier extranjero que trae un "
título de ingeniero" o de "supervisora universitaria", aunque el papel aguanta demasiado a veces para creer que son de verdad.
Busco medidas desesperadas para tiempos desesperados... en mis divagaciones mentales y pesadillas que me atacan en mis noches de desesperación he imaginado en vender algo que sea de rápido consumo (no drogas)... pero falta valentía, que por ahora gracias a Dios no tengo... y mi mente no me da respuestas.
Estoy quizás en la etapa previa a la total desesperación... y sé que más que apoyo emocional o palmaditas en la espalda, lo que necesito es orientación... y un nuevo trabajo.
Solidarizo totalmente con aquellos que se ven desesperados... vendiendo hasta su ropa en el metro (literalmente lo vimos hace poco tiempo con mi pareja) y espero de corazón y alma que todos logremos obtener lo que necesitamos.
Saludos y gracias por el espacio...
