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Desde aquí te estoy amando

Conocí a mi ex pareja en mi trabajo hace 8 años. Luego de un año nos hicimos pareja y fuimos felices. Vivimos juntos y tuvimos una bebé. Pasamos por cosas muy difíciles pero salimos adelante.

Pero resulta que ella no siempre fue feliz porque yo siempre tuve problemas de regulación emocional. Cuando teníamos discusiones yo gritaba y me irritaba mucho, haciéndola sentir insegura. El año 2020 nos separamos y volvimos intermitentemente, ella me pidió que me hiciera terapia y lo hice, sicológica y siquiátrica, pero no alcancé a ver avances antes de que nuestra relación se hubiese estropeado por completo.

Al separarnos ella inició trámites por VIF y yo me sorprendí mucho porque en ese momento no pensaba que nuestras discusiones pudieran calificarse de violencia. También yo demandé para poder mantener mi relación con mi hija y estuvimos en batallas legales y por correo durante un par de años aproximadamente. Luego las cosas fueron decantando y pude retomar la relación con mi hija al menos. Esto me permitió estar más presente con ella y que incluso mi ex pareja me pidiera apoyo en cosas como llevarla al doctor ocasionalmente. Yo feliz de hacerlo y estar todo lo posible cerca de ella.

En paralelo a las batallas legales continué mi proceso terapéutico y pude comprender que tenía un problema que arrastraba de toda mi vida y que nunca había aprendido a conocer mis emociones ni a regularlas o expresarlas de manera constructiva. También pude ponerme en el lugar de ella y comprender lo mal que la había hecho sentir. Pero durante ese tiempo nunca pude acercarme ya que ella no lo permitía y yo también estaba muy resentido porque jamás quise que nos separamos. Para mí los años juntos fueron los mejores de mi vida y desde que nos separamos hasta ahora han sido los peores. Ha sido muy difícil concentrarme en mi trabajo, en salir adelante, en mantenerme en terapia y tratar de tener una relación pacífica con ella, no invadir su espacio, no tener confrontaciones, etc. Legalmente todo se ha calmado, tenemos nuestros acuerdos para visitas y para pagar por sus necesidades.

Puedo comprender que para ella ha sido muy difícil también, tener que hacerse cargo de nuestra hija sola, aunque por suerte ha tenido el apoyo de su madre, quien también por suerte siempre me ha tratado bien pese a la situación.
Este año llegué a un punto en que al fin pude dejar de lado la rabia como emoción principal y ha surgido una enorme pena que me ha hecho muy difícil seguir adelante. Tengo mucha pena, vergüenza y culpa por haberla hecho sentir vulnerable, dañada y maltratada. Quisiera que hubiese alguna forma de reparar todo el daño causado, quisiera que hubiese alguna forma de volver hasta mi infancia para poder haber desarrollado antes las habilidades emocionales que tanto me hicieron falta, quisiera poder decirle que lamento tanto todos estos años de dolor y peleas y que haría todo lo que esté en mis manos para recuperar a la persona que más amé en la vida y que me dió una de las razones más lindas para no dejar de luchar por salir adelante.

Sigo amándola y cada vez que voy a su casa a jugar con mi hija se me hace tan difícil no acercarme a pedirle que me deje explicarle que he tratado de mejorar como persona, que he recibido apoyo profesional y que no quiero que sigan pasando los años porque es un desperdicio vivir si no es con quienes amas. Pero no puedo hacerlo porque temo que lo sienta como una invasión y ponga en peligro mis visitas a mi hija.

Daría mi vida por volver a estar con ellas pero no es algo que esté en mis manos, ya que ella no ha querido siquiera conversar ni mucho menos me ha dado alguna señal de que quiera reparar las cosas.

Además de que sirve de desahogo, quisiera que los hombres que tengan los mismos problemas que yo entiendan que tenemos que ser responsables de nuestras emociones y que no hacerlo puede poner en riesgo el bienestar de nuestros seres amados y que si no reaccionamos a tiempo, podemos perder lo más valioso que existe. No hay forma de llenar el vacío que deja estar lejos de quienes amas.

Si llegaras a leer esto, te amo, lamento todo lo que has tenido que sufrir y daría todo lo que me resta de vida para reparar nuestra familia.



No te reprimas. Completamente anónimo.

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