De gran N
Hola Cabros. Soy el de la Nintendo 64 que se la rompió una vecina. Me he reído un montón con los comentarios.
Les cuento y solo para profundizar. No la saqué tan barata en realidad. Mis papás me sacaron cresta y media después que se fueron los pacos. A la vieja Natre tuve que bancarmela por 8 años más pegada a la ventana de la casa, porque además de muy señora católica era sapa y cahuinera.
Le quebré 4 veces la ventana, le tiré al patio los mojones de mi perro, le puse unos petardos, le tiré un billete falso de 10 lucas, que imprimí yo mismo, en la grada (solo para que se desesperara en agacharse a pesar de tener ciática). Después de eso ya estaba enferma y se veía muy poco, y obvio yo ya estaba demasiado viejo y ocupado para andar peleando con una anciana.
Sobre la consola en sí, no me la cambiaron, efectivamente era la mía y me la entregaron con mis marcas. La vieja a penas mis papás llamaron a los pacos le pegó hachazos a la consola y a los cartuchos, destruyó todo. Dudo que en realidad me la haya querido robar el nieto o ella, porque en realidad la vieja era ultra católica y decía que eran cosas del diablo esas leseras. Con el nieto nunca seguimos siendo amigos, pero tampoco le tenía mala a él. De hecho me enteré que murió la abuela por su mismo Facebook en que lo tengo agregado.
De los más de 20 años que han pasado desde el incidente, yo llevo más de 10 viviendo en otra ciudad, y claro que mi corazón gamer no murió con la Nintendo. Aunque me demoré 12 años en volver a tener una Nintendo 64, cuando ya estaba trabajando y pude pagarla en una feria de las pulgas. Por ahí la tengo botada ahora, porque no hay tiempo de jugar, y cuando hay tiempo usamos consolas más modernas. Amor eterno a la switch.
Para terminar, ahora que estoy casado, tengo un hijo, trabajo y muchas deudas, reflexiono en el actuar de la vieja y puedo comprender algo… la vieja era una csm!! No hay justificación.
Supongo que me dió pena saber que se murió porque igual era una persona adulta que vi desde siempre en el lugar dónde crecí, también porque a su nieto le dolió que haya partido. Pero eso no quita que igual la vieja tendría que arder en las llamas por tratar con tanto odio a cabros chicos que nunca le habían hecho nada.
Lo laboral, nada, mis papás de verdad se habían esforzado harto en regalarme la Nintendo 64, y yo ahora estoy descansando para irme a trabajar en un rato más.
