Flojeando siempre
Vivimos en una zona rural, que tiene cerca algunas ciudades un poco más grandes. A diario debemos viajar, soportando caminos horribles, que si no fuera por el trabajo de lugareños o algunos empresarios de la zona, no tendrían intervención alguna, ni de municipio, menos de Vialidad.
Hace unos días, vinieron autoridades nacionales a dar puesta en marcha a una nueva ruta y por arte de milagro o magia, nuestros caminos fueron intervenidos por Vialidad, sí, por Vialidad, años que no veíamos una máquina de ellos, años que no estuvieron preocupados, pero por la visita de la jefa, se movieron hasta después de horarios de trabajo.
Lamentablemente hay trabajadores o aprovechadores públicos que no hacen más que recibir su sueldo, si da rabia ver a esas personas sentadas en las oficinas de Vialidad, tomando el sol, mientras todos soportamos los caminos horribles, hoyos por todos lados, rutas peligrosas, sin mantención alguna.
Muchos dirán que es por recursos, pero no, cuando se quiere, se puede.
No todos son iguales, de seguro en otros lugares la realidad puede ser distinta, pero en Cauquenes no es así, son unos flojos.
