Aclarando detalles
Soy de la confesión de las pastillas mágicas, aquí va el desenlace.
Lo encaré esa noche, se deshizo en disculpas por haber sido sincero, que ya está grande y que por complacerme bien se toma dos, que la que faltaba se lo tomó antes de salir de nuestro negocio.
Le pregunté lugar y hora y al otro día antes de que boten la basura, fuí al basurero a buscar la prueba, antes de entrar me dijo: basurero de la cocina, lado izquierdo arriba, es lo último que hice antes de ir a la casa y ahí estaba...
Me dijo que para durar más se tomaba de dos tipos diferentes desde el año pasado y que eso era parte de su intimidad que como hombre le avergonzaba decirlo y que tal vez él es culpable por no ser sincero...
Respecto a lo otro, lo de hace 8 años, a raíz de eso fuimos a terapia, ahí le dije que se vaya, que prefería estar sola y bla bla, se arrodilló y empezo a pedir perdón, que se sentía agobiado, entre la espada y la pared (su madre metida y yo) afortunadamente, la terapia si funcionó, seguimos juntos, pero a los hombres se les olvida y las mujeres tenemos 500 millones de megas de memoria, por eso mi buscar constantemente... porque sigo con él, porque es un hombre muy amable, excelente padre, los dos trabajamos, así que mantenida no soy, no bebe ni tiene amigotes y lo que me dijo, me mató, yo nunca te he dejado de amar, por eso me preocupo por tu salud (en pandemia nunca fui al negocio), por tus detalles, viajamos juntos, etc... hay quienes están por interés, otras chasquean los dedos y cambian de pareja sin dar una oportunidad, cada quien hace lo que le parece bien.
Nací en el siglo pasado y mientras no me falten los pequeños detalles, como el café de la mañana, el beso cuando llego de trabajar, la copa de vino viendo juntos una película los sábados, la caminata de los domingos o tenerme caliente el baño cuando llego de trabajar, voy a seguir ahí...
Gracias por sus consejos...
