Si lo buscas siempre llega el Karma.
Durante mi pregrado, trabaje para pagar mis estudios de garzona en un restaurante gourmet parte de un prestigioso Apart hotel en mi querido Concepción. Cuando fuí a la entrevista de trabajo con el maitre, todo bien, fue muy amable y me pidió comenzar el próximo lunes. Estaba muy emocionada, ya que el lugar era bonito, acogedor y quedaba muy cerca de mi facultad, para pasar de la universidad al trabajo y viceversa.
Al llegar el lunes, 15 minutos antes de la hora indicada para solicitar mi uniforme, me indican que habían “despedido” al chico que me había entrevistado quedé ¡plop! Pero como yo ya me había hecho la idea de trabajar ahí y no acepto un NO por respuesta, exigí hablar con quién había quedado en el cargo para que me hiciera la inducción, puesto que ya estaba ahí. Bueno, dada mi determinación, conversé con el maitre nuevo (bien prepotente debo decir) quién de mala gana me aceptó y me tiró a los leones, a atender de una en salón lleno, (creo que no le caí bien) su intención era que me asustara y me fuera, lo que no sabía el nuevo “maitre “era que yo tenía experiencia como bartender y garzona, así que lejos de asustarme, me llevé las felicitaciones de mis otros compañeros y de los comensales.
Luego de 10 días de “prueba” al finalizar el turno, me llevaba el uniforme con la intención de lavarlo en mi casa y asistir limpia al día siguiente, el “maitre” me quita bruscamente la ropa y me dice: “no es necesario, por que ya no te necesito más, así que no vuelvas”.
Me quedé asombrada, no se explicaba que todos me felicitaran por mi desempeño, incluyendo la gerente quién comentaba que me había “enchufado” muy rápido con el servicio, cosa que tarda mas de un mes, yo en menos de una semana me había aprendido la carta, los tragos, los vinos y todo. Mi intuición me indicaba que era algo personal, que al maitre no le caí bien, tal vez por mi personalidad ya que era la única que no se bancaba sus insultos (a las otras garzonas las hacia llorar retándolas) era medio flaite y como detesto el idioma flaite y no lo entiendo, simplemente lo ignoraba cuando se dirigía a mí y eso lo enfurecía.
Decidí hablar con la gerente antes de irme, pasé a preguntarle como que no quiere la cosa “que fue lo que no le gustó de mi servicio” ante lo cual me mira con cara de desentendida agregando: ¿cómo que no vienes más? ¿Quién te dijo eso? Yo no estaba informada, pero lo averiguo y te llamo. Me fui, pensando que ese “después te llamo” no llegaría mientras caminada al paradero.
Cuando iba en el bus, casi llegando a mi casa me llama la gerente y me dice: Andrea, disculpe la molestia, pero ¿podría volver a trabajar a partir de mañana?
Cuando llegué al siguiente día, no imaginan la cara del “maitre” jajajaja ¿Qué hace esta pendeja aquí? Dice en voz alta al equipo, lo miré, me reí en su cara y le dije: la gerente me llamó y me pidió que volviera a trabajar... si me hubiera podido matar con la mirada lo hace.
A la semana después, lo echaron del restaurante por faltarle el respeto a la gerente y por varias cositas más que le descubrieron, mientras yo me mantuve trabajando por 7 largos años en el local, inclusive hasta después de graduarme por que realmente era un excelente ambiente laboral, la fruta podrida era sólo él Jajajajaj.
Hace poco me contaron mis excompañeros que aún trabajan ahí y que yo voy a ver de vez en cuando, que el tipo sigue yendo al restaurante a pedir otra oportunidad de trabajo.
