Así son las cosas
La depresión no surge a voluntad propia, sino que llega inesperadamente, a menudo como resultado de traumas no superados, enfermedades propias o de seres queridos, duelos, deudas o fracasos de cualquier índole. También puede ser provocada por un mal ambiente laboral, entre otros factores. Todo esto puede hacer que uno perciba el mundo de manera gris y negativa, situación que se agrava cuando no existe una red de apoyo adecuada. En muchos casos, en lugar de brindar apoyo, las familias pueden terminar hundiendo y criticando al individuo afectado. En el entorno laboral, los empleados a veces se ven obligados a recurrir a licencias médicas.
En demasiadas ocasiones, se tiene que poner una especie de máscara para ocultar la tristeza a los demás. La incidencia de suicidios o intentos de suicidio va en aumento debido a la falta de acceso a terapias de salud mental. Muchas veces, la única opción es recurrir al sistema privado, ya que la calidad de los especialistas en el sistema público puede ser muy deficiente.
