Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Un Camino hacia la Aceptación

Me encuentro en una situación que no sé cómo explicar, sólo espero que alguien pueda aconsejarme, tal vez padres que hayan pasado por esto, o hijos que hayan vivido esta situación.

Hace tres años comencé a notar actitudes en mi hijo que eran diferentes a las del resto. Tenía sospechas de lo que podría ser la causa y, ayer, él mismo me lo confirmó. Todo empezó con una pregunta muy directa que captó nuestra atención. Su papá y yo habíamos hablado de esto anteriormente y habíamos decidido que reaccionaríamos de forma normal, sin discriminación ni burlas, sólo con respeto y amor.

La pregunta fue: ¿Qué es ser gay? Respondí a su duda y miré a su papá. Sin decir nada, sabíamos lo que venía. Intenté desviar la conversación, pero con calma le pregunté si él sentía algo similar. No pudo responder verbalmente, pero corrió a buscar un cuaderno, escribió 'sí' y nos lo entregó antes de salir corriendo. Me siento agradecida por lo que hizo, ya que nos permitió enfrentar nuestras emociones. Contrario a lo que pensábamos, mi esposo y yo nos derrumbamos y lloramos.

Lloramos, nos miramos sin saber cómo actuar, luego nos secamos las lágrimas y fuimos a hablar con él como si nada hubiera sucedido. Mostró una madurez impresionante para su corta edad, diciendo que había sentido esto durante mucho tiempo, pero que había fingido gustarle las niñas porque pensaba que lo rechazaríamos. Admitió que le dolió escucharnos referirnos de forma grosera hacia personas gay, algo que, sin darnos cuenta, estaba arraigado en nuestras costumbres. Le aseguramos que cambiaríamos esa actitud y le confesé que su papá y yo ya lo sabíamos, sólo estábamos esperando que él decidiera contarlo. Lo abrazamos y le ofrecimos nuestro apoyo. Su hermano mayor ya lo sabía pero esperó a que él nos lo contara, lo que me hizo sentir muy orgullosa como madre.

Ahora viene la parte difícil. Mi esposo y yo nos preparamos para los desafíos que nuestro hijo tendrá que enfrentar, viviendo en un pueblo pequeño al sur del país, donde el machismo y las burlas son aún comunes. Estamos dispuestos a defenderlo con uñas y dientes, pero nos duele pensar que pueda sufrir o sentir miedo de ser él mismo.

El siguiente obstáculo serán algunos familiares que él ama, pero que podrían alejarse por su intolerancia. El amor que siento por él no ha cambiado, pero siento miedo y tristeza. No es como pensé que me sentiría. Me pregunto si esto podría ser una fase, si es posible que un niño tan pequeño ya pueda definir su orientación sexual.

Necesito consejos. Nunca he tenido un caso cercano. No quiero contarle a nadie aún, creo que es mi hijo quien debe decidir. Mi esposo dice que debemos dejarlo, no hablar más del tema, hacer como que nada pasó. ¿Está bien hacer eso? No tengo mucha experiencia en estos temas. A mi hijo le gusta mucho maquillarse y usar accesorios femeninos, siempre lo dejé hacerlo pensando que era un juego. Y si ahora me pide que cambie su nombre, o que se vista de manera diferente, de verdad, no sé cómo afrontar esto.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.