El momento adecuado
Recuerdo haber leído una confesión de las reuniones de apoderados, dichos apoderados trabajadores de educación. Fue bien buena y resentida, aquí va la mía.
Por temas familiares nos mudamos a otra ciudad, bien lejos de nuestro origen. Ha sido un desafío comenzar una nueva vida estando lejos; pero bien buena nuestra decisión. Con decirles que hasta colegio para los niños es nuevo, menos mal encontramos uno que es 10 de 10.
Soy profesional de la educación, tengo experiencia, algunos cursos y certificaciones los que no ando ventilando, mi perfil es piola y me encuentro sin pega por el cambio. Por el momento estoy de dueña de casa mientras sale algo, me encanta y pucha que es lindo esperar a tus hijos cuando llegan del colegio.
En resumen; primeras reuniones del año, pero adivinen!! Llego piola a la sala, la profe jefe de mi hija menor empoderada liderando la reunión, y ring-ring!! Una mamá levanta la mano, diciendo que trabaja en educación y se manda un sermón!! De esos tremendos!! Que ganas de decirle -Estimada no es tu momento- les juro que amo mi profesión, el interactuar con los apoderados también, pero loco un poco de respeto, que bacán que trabajes en educación pero está de sobra tú experiencia y tus vivencias. Cómo si no fuera poco interrumpió demasiado la reunión, hasta repartió los materiales que debía haber hecho la profesora jefe. Para que decir la cara de mi colega.
Gente si trabajan en educación, cuando les pregunten y si es que les preguntan, háganse un altar y se tiran flores, porque pucha que es desagradable cuando nadie les pregunta y andan con su labor ante todo. Y es válido para todos los roles de la comunidad, y en las caritas de los demás apoderados se vio reflejado el mal rato, y para qué decir el de la profe jefe.
