Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

En repuesta a la confesión #50143.

¿Qué les pasa a las mujeres que en pleno siglo XXI aún siguen diciendo "El embarazo no es una enfermedad"? Está claro que no estamos enfermas, pero lamentablemente, de los dos géneros que existen en la Tierra, las mujeres son las que cargan kilos extra en su vientre. Nos duelen los huesos, se nos hinchan los pies, sufrimos de preeclampsia, diabetes gestacional, vómitos, mareos, incontinencia urinaria, dolores de cabeza, acidez intensa, falta de aliento, entre otros. Y ni hablar de los últimos meses cuando los huesos de la pelvis comienzan a tomar posición, el insomnio y el síndrome de piernas inquietas que nos quita la tranquilidad del sueño. Mi pregunta es, ¿por qué tanta mala onda con las mujeres que están en una etapa en la que más mujeres somos?

Se sabe que muchas han tenido embarazos excelentes, otras han dado a luz en situaciones complicadas, y otras en la soledad de una habitación. Solo nosotras sabemos lo que pasa en nuestro cuerpo. Dejemos de juzgar a las embarazadas y comencemos a ser más empáticas, especialmente las mujeres hacia nuestro propio género.

En cuanto a la amiga de la confesión, si no le da vergüenza aprovecharse subiendo 10 veces el precio por viajes, que se vaya. Seguramente habrá alguien que realmente necesite el trabajo y esté dispuesta a hacerlo. Siempre se encuentran mejores trabajadores.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.