Ya probe de todo, y nada.
Leí la confesión de la comadre que tenía 40 y se sentía un fracaso, y me siento sumamente identificado, mi caso es diferente, afortunadamente no tengo hijos, así que asumo que lo de ella es peor.
Les cuento, también tengo 40, crecí en una familia típica de clase media tirando para abajo, en los 90s no era tan común ir a profesionales de salud mental, los que conocí ya bien entrado en la adultez, siempre fui medio “raro” y esa rareza resulta que es adjudicarle a cuadros clínicos.
Ahora con cuarenta, a pesar de haber estudiado y terminado una carrera en una buena universidad, no encuentro trabajo estable , no tengo capital y obviamente no tengo pareja.
La verdad no tengo ganas de vivir, he ido a terapia un montón de tiempo durante la última década , he cambiado de terapeuta, lo poco que gano en mis pegas lo he gastado en “trabajar en mi mismo” y finalmente no he obtenido ningún resultado: psicólogo, drogas de psiquiatra, ejercicio, comer sano, he leído un montón y he probado lo que está a mi alcance, hasta bañarse con agua helada y el resultado ha sido nulo, sólo el efecto placebo que se obtiene al inicio de un proceso en que uno se engaña que servirá de algo. Pero en el largo plazo, las ganas de morir siguen apareciendo.
Estoy a punto de tirar la toalla, ya no se me ocurre qué probar, hasta exploré la religión y nada .
