Los pensamientos no me dejan
A veces tengo pensamientos repentinos, llegan y se quedan un buen rato, dan vueltas, los repaso una y otra vez, que me pasa? Estoy enloqueciendo? En mi mente el teléfono suena, me avisan que mi madre ha decidido partir por decisión propia, la noticia me estremece de mil formas... Lloro, pataleo como un niño, pero al final el último suspiro me causa paz, alivio, conformidad... Estos pensamientos rondan casi a diario, reacciono de mil formas diferentes, pero en todas esas formas, al final siento ese alivio que tanto anhelo.
La realidad es que no vivo con ella, pero nadie se imagina lo que es vivir en la sombra de una madre narcisista... El calvario, las crisis de ansiedad que me provoca, la angustia, el desequilibrio mental que genera, ya no doy... Yo no era así, pero se llega a un punto sin retorno en el que solo veo que si ella muere o yo, es la única forma de poder descansar.
La amo, la amo inmensamente, me duele su dolor, sus heridas de niñez, sus heridas de mujer, de adulta, pero no quiere ayudarse, solo es destruir. Quisiera solo por un momento de mi vida, sentir la estabilidad que nunca logre en casa junto a mis papás.
Se que debo buscar ayuda, pero económicamente en estos momentos, es casi un lujo. Desearía hacer contacto cero, pero hay nietos de por medio...
Que me sucede? Esos pensamientos llegaron para quedarse? Cómo me libro de esta sombra, que me respira justo en el oído, que no me permite crear mi propia estabilidad? Estoy enloqueciendo? Tendré que tomar medicación? Tendré que internarme? Siento miedo, jamás le haría algún daño, pero siento que estos pensamientos no son sanos para nadie...
Quisiera por un momento vivir, sin culpas, sin agobios, sin remordimientos, solo vivir, ver el cielo y respirar con alivio, disfrutar cada cosa a mi alrededor con paz.
