Tengo una disyuntiva.
Quiero hacerme unos autoregalos que hace tiempo tengo en vista y tengo una platita guardada como para hacerlo, pero me da miedo gastarla. Por otro lado, cuando las cosas no son para mí la plata no me importa y siempre que puedo trato de hacer regalos (dentro del presupuesto, generalmente son engañitos no más) y encuentro que soy más feliz haciendo regalos que preocuparme hacermelos a mí mismo y darme en el gusto y muchas veces caigo en el maldito remordimiento de comprador.
¿Estoy muy equivocado o muy perdido?
¿Será que me puedo hacer un regalo sin sentirme mal?...
