El pepino y sus lentejuelas
Un día mientras Zucchini estaba triste en un rincón del jardín, se encontró con un pepino cubierto de brillos que en realidad era azúcar blanca. El pepino brillaba tanto que parecía una fruta deliciosa. Zucchini se acercó con curiosidad y preguntó: "¿Eres una fruta?"
El pepino se rió y respondió: "¡No, soy un pepino cubierto de azúcar! Quería que todos pensaran que soy dulce como una fruta, para que no se burlen de mí por ser una verdura".
Zucchini entendió perfectamente cómo se sentía el pepino, ya que él también había sido objeto de burlas por ser una fruta. Así que decidió ayudar a su nuevo amigo. Le dijo: "No necesitas cubrirte de azúcar para demostrar que eres dulce. Eres dulce por naturaleza, como todos los pepinos".
El pepino brillante se quedó pensando en las palabras de Zucchini y decidió quitarse el exceso de azúcar. A medida que se quitaba la capa de azúcar, los demás se dieron cuenta de que era dulce sin necesidad de cubrirse. Zucchini también se sintió más seguro de sí mismo como fruta, y la gente comenzó a aceptarlo tal como era.
Desde ese día en adelante, Zucchini y el pepino brillante se convirtieron en amigos inseparables. Juntos disfrutaban del sol, del agua y de la vida en el jardín. Y aunque a veces los demás se burlaban de ellos por ser diferentes, nunca dejaron que eso los detuviera. Sabían que eran dulces y deliciosos, y eso era lo que realmente importaba
