La practica
Soy una mujer de casi 40 años. Hace como 6 años dejé de trabajar como profesora porque tuve una situación violenta de alumnos en momentos que debía dar la famosa clase grabada de la evaluación docente. No tuve apoyo en ese momento de las jefaturas y con licencia por estrés terminé ese año con decepción en mi alma porque era lo que más me gustaba hacer y el momento que viví solo me dio la indicación de desertar porque ya no tenía el cuero de chancho ni el carácter para seguir en ello. Después conseguí un trabajo que es atención de público en una institución de salud; de mis compañeros y jefes no puedo decir nada y aunque es estresante el trabajo me gustaba porque no llevaba nada a mi hogar: lo que pasaba en el trabajo quedaba ahí y a mi casa solo llegaba a descansar.
Sin embargo, llegó la pandemia y viví momentos tensos con mi familia; prácticamente fui la primera funcionaria en contagiarse, principio del periodo donde solo mostraban en la tele como la gente moría en la calle así que se imaginaran el drama en mi casa. Menos mal que fue leve y quedó como historia familiar para recordar. Precisamente por el tema pandémico la gente cambió mucho su genio y, la empresa también. Bueno son muchas cosas las que suman a todo el problema de salud en Chile pero nadie se da cuenta que los trabajadores de ese sector estamos tapados en pega que se ha visto triplicada y con exigencias que ya escapan a nuestro ánimo. Y a causa de eso es que me animé a estudiar otra carrera... en realidad no tiene nada que ver con mi profesión, es un técnico que se relaciona mucho con los hombres, cables y postes de luz. Debo decir que a pesar de los años mis ganas me devolvieron el espíritu de estudio que siempre me ha caracterizado y eso se ve reflejado en las notas con las que egresé.
Ahora yo desde el día uno siempre fui sincera de decir que no sabía nada y varios compañeros me ayudaron y me animaron a seguir.
En este momento estoy en la práctica final y tengo un veredicto al respecto: llegué a una empresa pequeña donde me recibieron muy bien, me ilusioné y tenía esperanza de aprender mucho más y sobre todo a adquirir conocimiento, pero me esta ganando el saber de la praxis y la gota que rebalsó el vaso fue que el otro día, el dueño me comenzó a hacer preguntas relacionado a esto y como buena ansiosa me puse nerviosa y me bloquee. En verdad yo creo que lo hace por ayudar y hacerme entender que es importante manejar todo el tema, pero me dijo algo que hasta ahora solo me ha hecho llorar: me iba a reprobar si no era capaz de responder lo que me preguntaba.
Ahora camino al trabajo (práctica) sólo he pensado lo penca de la situación y que todo lo que he invertido en tiempo y dinero se va a ir a la cresta porque no soy capaz de contestar una ecuación que aprendí el primer semestre y todo porque mis nervios al ridículo me dejó en evidencia. No digo que no esté aprendiendo y agradezco que me exijan, pero lo de reprobar la práctica me dejó muy mal, a nivel de querer botar la carrera.
Solo escribo como desahogo :c
