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Entrevista olvidada

A propósito de la confesión de los candidatos que no leen la descripción del trabajo, a mi me pasa algo parecido. Trabajo como reclutadora y debo decir que mi trabajo es bastante interesante, aunque a veces un poco extraño. La mayor parte del tiempo, paso mis días revisando currículums y entrevistando a posibles candidatos y siempre recibo llamadas y correos electrónicos de mujeres que quieren que sus hijos o esposos sean contratados. Al principio, me pareció tierno que se preocuparan tanto por ellos, pero después de algunas semanas, empecé a sentirme un poco abrumada.

Cada vez que recibía una llamada, no podía evitar sentirme un poco emocionada. '¡Genial, otro candidato interesado!' pensaba para mí misma. Pero, después de la conversación inicial, casi siempre acababa con una frase como esta: 'Por favor, asegúrese de llamar a mi hijo a las 9 en punto. Él es un poco descuidado y probablemente se olvidará de la entrevista'. O: 'Mi esposo está muy interesado en el trabajo, pero él es un poco flojo para contestar el teléfono'.

De todas maneras, no podía resistirme a darles una oportunidad. ¿Quién sabe? Tal vez los candidatos eran realmente buenos y solo necesitaban un empujón extra. Así que programé entrevistas para todos ellos.

Me pasó con uno de esos recomendados. Programé la entrevista para las 10:00 AM en punto. Me senté en mi escritorio con una taza de café y esperé. Y esperé. Y esperé.

Finalmente, decidí llamar. Nadie respondió. Lo intenté de nuevo y, de nuevo, no hubo respuesta. Me di cuenta de que estaba siendo engañada por el candidato. Pero, antes de colgar, escuché un sonido extraño en el fondo de la llamada. Parecía que alguien estaba en un lugar ruidoso, algo así como en una café con piernas.

De repente, lo entendí todo. ¡El candidato se estaba divirtiendo y se había olvidado completamente de la entrevista! Me reí a carcajadas mientras colgaba el teléfono. Me dije a mí misma: 'Bien, eso es lo que sucede cuando escuchas a las madres y esposas demasiado'.

Desde entonces, he aprendido a tomar estas solicitudes 'cum grano salis' y a confiar solo en lo que veo en los currículums y en la actitud de los candidatos. Y, por supuesto, a no tomar en serio las recomendaciones de las madres y esposas.



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