Yo tambien quiero mi permiso
Hoy empezó el año escolar, cuando llegué a la oficina me encontré con una sorpresa desagradable. Resulta que a todos los padres que trabajan aquí se les dio permiso para llegar más tarde. ¡Qué injusto! Me pregunto por qué los padres reciben un trato especial solo porque tienen hijos. Yo también quiero un trato especial, pero no tengo hijos.
Me siento frustrado e impotente, pero trato de no dejar que esto arruine mi día. A pesar de todo, todavía no puedo evitar sentir que hay algo injusto en este trato. ¿No deberíamos recibir todos el mismo trato en el trabajo sin importar nuestra situación familiar? Aunque no tengo hijos, todavía tengo responsabilidades y compromisos que requieren mi tiempo y atención.
Pero, por ahora, trataré de no preocuparme demasiado. Con suerte, habrá muchas oportunidades para demostrar mi valía como trabajador en el futuro, y espero que se me trate de manera justa y equitativa como lo hacen con los demás.
