Y ahora que?
Era el año 2013, tenía 18 años, mi papá había muerto hace 3 años y mi mamá me había abandonado hace 1, en palabras de ella 'para vivir la vida que no tuvo de tanto criar'. Yo, recién llegado a Valparaíso, trabajando en un puesto de souvenirs para turistas por unas 5 a 10 Lucas diarias, mientras leía mis libros para dar la PSU, con la ilusión de estudiar la carrera que soñaba, quería ser abogado de la estatal de allá. 19 años, entré! re contento, no me había dado cuenta que era imposible estudiar esa carrera y trabajar lo suficiente como mantenerse solo y tuve que pasar muchas pellejerías, viví en una suerte de casucha precaria en los cerros, donde pasé los fríos más duros de mi vida, me vestí literalmente de la basura y para rematar todas mis privaciones, los choros del barrio eran súper hostiles conmigo.
Harto de no poder ir con mis compañer@s por un simple café o tener derecho a ir a sus carretes, siempre tentado a caer en la frustración de dejar la carrera y ponerme exclusivamente a trabajar para vivir con dignidad. A los 21 tomé la 'mejor decisión de mi vida', comencé a cultivar de la buena y hongos alucinógenos, los cuales vendía a mis compañer@s y, posteriormente, a los extensos círculos del carrete porteño, formando un pequeñito imperio con otros wachos pobres, lo que me permitió cambiarme a un barrio bonito como el de mis compañeros y asistir a sus actividades, así como ell@s, perfumadito. La cosa en un momento se puso dura, ya que había hecho un par de enemigos sin honor (sapos de la yuta) y eso arriesgaba mi negocio, mi carrera e incluso mi libertad. No voy a ahodar en los pormenores, pero, ¿Vieron Breaking Bad? de hecho, ví la serie y me produjo arcadas por las sensaciones que reviví.
Hoy 2023, tengo 28 años, hace 3 años que dejé mi negocio (al menos no terminé como Heissenberg), ya que ahora ejerzo mi profesión en la que, quien diría con un campo tan saturado, estoy ganando muchísimo más plata de la necesito, pero despierto en mi cama grande, veo el techo de la hermosa casa donde vivo y pienso: ¿Y ahora que?, ¿Cómo olvido la sensación del frío y hambre que alguna vez tuve? ¿Cómo olvido todo lo que tuve que hacer y arriesgar para cumplir mis sueños? ¿Cómo perdono a mi familia por no haber apoyado a ese muchachito bueno e inteligente que alguna vez fui?
