Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Todo se derrumbó...

Hola, no tiene nada que ver con el trabajo, es más bien un desahogo. Soy una mujer de 27 años con dos hijos de 6 años y 10 meses. En marzo, cumpliría 10 años con el padre de mis niños. Tenemos una relación tóxica basada en engaños por su parte, me patea para seguir molestando, no se toma en serio el trabajo, no tiene ningún detalle y nunca ha traído ni pan para la once ni un regalo. No exagero, ¡ni siquiera me ha regalado un par de calcetines en estos casi 10 años! Aunque he tenido buenos momentos, los malos han superado a los buenos. He soportado mucho por amor y por ser una tonta.

En diciembre, el vaso se empezó a llenar más rápido de lo normal cuando le pillé una conversación muy cariñosa con una jefa. Vi la foto, pero no fui capaz de terminar por las fiestas y una vez más lo perdoné. Desde entonces, no le he dicho mi amor, y mucho menos te quiero o te amo. El tipo tiene muy mal genio, es un narcisista total y siempre está en peleas, me trata como una loca y hoy levantó su mano, aunque no me golpeó, pero la alzó mientras decía todos los garabatos que acabo de mencionar. Fue el momento en el que colapsé y lo eché de casa. Le dije que ya no soportaba más sus faltas de respeto. Ahora estoy sola con mis dos hijos. El mayor está llorando por su padre y el pequeño no entiende nada.

La verdad es que me siento un poco liberada porque antes si salía con mi mamá, se enojaba y me fastidiaba, o me molestaba por lo más mínimo. Lo único que me apena es lo que viene ahora. Empezará a buscar chicas para hacerme quedar mal. Siempre hace ese juego y ese era el miedo que tenía al terminar siempre. Pero ya fue. Espero ser fuerte y, obviamente, voy a tomar terapia para mí, para aprender a quererme y valorarme, y también para mi hijo.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.