Una flor que no quiere marchitar
Hola a todos, mi confesión es laboral-personal
Trabajé años para la Banca y un día, me despidieron... Llegó la pandemia y me dediqué a mis hijos. Los disfruté todo el tiempo. Jugamos, nos amamos, nos reímos, busqué la forma de enseñarles las materias del colegio porque solo existía el Drive donde cargaban las guías y por ahí se enviaban.
Les enseñé a ser responsables y no dejar de avanzar.
Busqué trabajo luego de que pasó lo más fuerte de la pandemia. Encontré trabajo y hasta hoy renuevan el contrato a plazo fijo.
La carga laboral cada día aumenta y la incertidumbre de saber si me van a pasar indefinido o no también. No me dan una respuesta concreta. Llegó temprano a trabajar y me quedo horas extras cada día.
Veo y comparto menos con mis hijos y el desgaste mental es tremendo. Estoy pensando en renunciar y dedicarme a algo totalmente diferente, darle un giro completo a la situación.
Quienes trabajan como transportista escolar, cuéntenme sus experiencias.
Los leo...
