Automovil con detalles
Nunca había sentido que algo fuese tan injusto como cuando tratamos de devolver un auto con desperfectos importantes en una automotora.
En enero del 2023 se compró un automovil en una automotora conocida, este jóven comprador estaba súper feliz con la compra. Yo le recomendé el lugar porque yo también me compré mi auto ahí, porque conozco a la familia dueña (me da confianza desde donde nos conocemos) y porque es mejor comprar en un lugar establecido los autos ya que hay garantías de las cuales se pueden hacer responsables. Ahora entiendo que no.
El auto venía con detalles estéticos que sacaron de inmediato, pero con el pasar del día (porque al manejarlo de noche se notó de inmediato) notaron que los focos no alumbraban cómo debían. Le dije al comprador que lo llevará a la AUTOMOTORA porque son ellos los que deben entregar un auto en condiciones para andar en la ciudad. Fue y se lo arreglaron pero también notaron que uno de los espejos laterales no era espejo de auto, si no de los normales que uno tiene en la casa, o sea que no era convexo. Aún así, no le importó y decidió que lo arreglaría él. Después, al andar a 60k/h notó que el auto se tambaleaba y obviamente le pareció peligroso y decidió ir a un taller mecánico para que le dijeran si era muy caro reparar lo que fuese que tuviese y pues sí.
El problema de acuerdo al mecánico tenía un costo de 90.000 pesos. Decidió ir de nuevo a la AUTOMOTORA a buscar una solución a esta falla pero está vez respondieron que ellos no se hacían cargo de esa falla porque el precio al que se lo vendieron era precio de oferta, o sea que no había derecho a pataleo porque el aceptó el auto así como estaba por el precio (precio que se dobló al ocupar su crédito automotriz) y que por cierto jamás le dijeron que esa falla existía. De hecho el dueño se lavó las manos y desconoció también la falla. Nos dijo que el mecánico tenía que haberle dicho que esa falla existía y no lo hizo y no sabe porqué no lo hizo (se hizo el Larry como dice la sra ministra). Le pedí algún número a la srta que me atendió en la mañana para poder conversar directamente con ellos y entendernos con ellos. Me dijo que ellos estaban ocupados y no responderían pero lo que yo le había pedido era un número del local para saber cuándo encontrarlos y no pegarnos el pique en vano. Nos dió una tarjeta con su número anotado a mano y los números de los dueños impresos en ella. Llame a uno de los dueños y me dió el mismo discurso de su trabajadora por teléfono pero acordamos juntarnos a cierta hora en el local para ver a qué solución llegábamos. En el local, el otro dueño me volvió a dar el mismo discurso del auto en oferta y que lo que podía hacer era él llevar el auto al taller, ver lo que tiene, que nosotros compraramos la pieza mala (si es que tuviesemos que comprarla) y la mano de obra la ponían ellos. En este punto solo queríamos el dinero de vuelta porque la persona que compraba se dió cuenta que era demasiado el costo del auto (pie + crédito automotriz) para el estado de este. Además, también se dió cuenta que era mucho más factible pagar un crédito de consumo (que se consiguió) a pagar ese tipo de crédito (pagaría el doble de lo que le faltaba en efectivo).
El dueño aceptó la devolución del auto PERO la AUTOMOTORA se quedaba con el 20% de la venta del auto. ¡EL 20%! Y le pregunté que dónde salía eso y me dijo que en la boleta que firmó el comprador. Una boleta tamaño carta que en la esquina inferior derecha, en letras chicas, dice más o menos que el comprador está consciente del estado del auto y si es que quisiera devolverlo, la AUTOMOTORA se quedaría con el 20% de la venta.
Por supuesto que le dije que queríamos el total del dinero pero él se defendió con esa pequeña cláusula, tapada además con la boleta del recibo de dinero para asegurar la compra del auto. Boleta que estaba corcheteada con la otra.
Le dije que como consumidores sabíamos que teníamos derecho a la devolución del dinero entregado por la compra pero dijo que esa hoja está firmada, por ende se entiende que eso está informado. Le dije que llevaríamos toda la evidencia a SERNAC y nos dijo que estábamos en todo nuestro derecho de reclamar. Que vaya y nos dejó con un vendedor.
Decidimos finalmente grabar y fotografiar todas las fallas (vidrio del conductor, espejo de casa en los laterales [que además se cayó porque al parecer el pegamento que usaron era malo] y las boletas. Cómo una de ellas tapaba la cláusula de la otra, la marca de los corchetes y el doblez de la hoja al guardarla (además recordé que también tengo esa hoja de la compra de mi auto y revisaré si hicieron lo mismo con mi boleta).
Al terminar lo descrito anteriormente, volvimos a entregar las llaves del auto y tras conversar un momento más y revisar el precio en la boleta y el porcentaje, le preguntó al comprador cuánto debería dejar entonces. El comprador solo dijo que fuera menos del 20% y yo propuse que dejara el dinero de la reserva del auto (cosa que me arrepiento porque es más del 10%). El dueño le dijo que si alguna vez quisiera comprarse un auto ahí, ya tiene el dinero de reserva guardado (mostrándole y meneando la boleta de la reserva).
Como dije al principio, siento que es tan injusto lo que le pasó al comprador. Él trabajó todo el año 2022 para comprarse su auto y le retienen parte de éste porque así lo dispone la AUTOMOTORA. El comprador le cambió el aceite, le cambió filtro de aire y se lo entrego con más bencina y ellos solo tienen que volver a ponerlo en venta, no pierden nada.
Por eso, como moraleja, diría que... Si van a comprar en una AUTOMOTORA estén seguros que el auto que comprarán no tiene fallas, porque hay establecimientos que saber jugar muy bien sus cartas: ponen cláusulas en letras chicas, en un rincón, tapada con otra boleta distrayendote con una conversación amena.
