Denuncien, no se dejen.
Estoy nerviosa...jamás pense que si un día nos cae la teja como se dice.
Soy una mujer sobreviviente de violencia doméstica.
Hoy a mis 40 y tantos años vivo libre recién.
Hace años, más de diez, pude sacar al monstruo de mi vida y de mis bendiciones que la vida me regaló.
Los hijos son nuestro motor y por ellas luché y lo hago hasta hoy
.
Pero hoy, mientras estaba descansando y recordando algunos momentos malos de mi vida me di cuenta de que tantas penas en soledad valieron la pena, porque salve a mis pequeñas de las garras de un ser malo. Las libere de tener que repetir historias.
Y es aquí cuando quiero demostrar que el amor de verdad existe y es por esos seres que damos la vida.
Romper el círculo de violencia es duro y de años, es un todo. Hoy me sentí orgullosa.
Valió la pena salir de ahí, salve con mi amor y fuerza a mis bellas hijas.
Después de tantos años recién me di cuenta que valgo la pena. Y me siento orgullosa de lo fuerte que soy.
Amigas, salven su vida y la de sus hijos.
Denuncien, no se dejen, trabajen, no se queden calladas, salvense, es mejor vivir en libertad del alma. No vivan en una jaula.
Abran sus alas y vuelen a una vida mejor.
Nosotras podemos.
Hoy recién lo comprendí y se siente bien.
