Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Versión femenina del jefe

Hace un tiempo hice mi práctica de ingeniería en la oficina técnica de una constructora, la oficina era un container. La obra quedaba fuera de Santiago, salía de mi casa a las 5:45 am para dejar el auto cerca de un metro, y alcanzar a tomar el bus de la empresa que quedaba en otra estación más alejada. Llegaba a mi casa a eso de las 8-9 pm todos los días.
Al principio mi jefe directo no me acogió, yo era un cacho para el, nada peor que una practicante mujer en una construcción.

Como mujeres éramos minoría, ninguna iba a comer al sector destinado para colación porque era incomodo por los comentarios que llegaban de tipo 'acoso', así que arréglatelas y espera que la sala de reuniones esté vacía. Además, a veces se cortaba el agua y olvídalo que las del aseo, que pasaban sentadas en el baño todo el día, te iban dejar entrar al baño para rellenarlo con agua de botella. Aguántate todo e día.

Dentro de la oficina la mayoría sacaba la vuelta todo el día y todo salía atrasado. Cuando nos íbamos q las 18:00 nos preguntaban que 'por qué nos íbamos tan temprano', claro, como ellos se iban en auto de la empresa con aire acondicionado y chofer el viaje completo, para ellos era fácil. Igual con el almuerzo, si te tomabas la hora completa eras de lo peor.

Al mes de práctica mi jefe directo se fue de vacaciones, y ya tenía un poco más de empatía conmigo, porque me esforzaba por demostrarle que sí podía trabajar si me enseñaban qué es lo que se necesitaba, así que me dejó a cargo de la mitad de sus labores, mientras que el más flojo de todos quedó al mando de la otra mitad y de toda la oficina técnica. Él le decía a los jefes que sí con todo lo que le pedían, claro que no tenía idea como se hacía, así que se atrasaba y nos delegaba todas las tareas extras que había aceptado, porque él no tenía tiempo. La verdad, yo tampoco, estaba con toda una planificación a cuestas sin tener la práctica suficiente, lo lograba, pero igual me demoraba, y tareas extras no daban para mí tiempo.

Una semana se atrasó días con sus tareas, así que me atrasó a mi, de todas formas el segundo día me fui a mi almuerzo, y ahí llego a los 10 minutos a pedirme que por favor le hiciera inmediatamente algo que él no tenía hecho. Lo hice. Al día siguiente lo mismo, y ahí me dieron los monos, lo encaré y le dije que si él tomaba tareas con las que no podía, que no nos las delegará a nosotros que suficiente ya teníamos con tareas que poco conocíamos y que menos tenía que venir a interrumpir mis almuerzos, que si quería algo me lo pidiera después.

Desde ahí todos mis compañeros dijeron que era la versión femenina de mi jefe, igual de mandona y enojona. Pero, no tenemos el derecho de almorzar el tiempo que está en nuestro contrato? Mas aun cuando se está fuera de casa 15 horas.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.