Cosas inexplicables de la vida
Debo confesar que me he comportado como una zorra y eso me paso la cuenta.
Hace casi 2 años decidí descongelar mis estudios, mi marido me prometió todo el apoyo, como el tenia flexibilidad horaria quedó en que los días que yo estudiara me ayudaría con nuestro hijo y las cosas de la casa (después del trabajo por supuesto) como sólo eran 2 días entre semana y por la mañana los sábados y yo dejaba todo listo no era mucha la complicación, eso pensé en el momento, todo se empezó a complicar cuando llegaba a la casa cerca de las 00:00 en dichos días y él no había hecho nada, inexplicablemente habían cerros de loza en el lavaplatos, nuestro hijo dormía con uniforme en el sofá y finalmente terminaba acostándome cerca delas 03:00 a.m. para partir el siguiente día a las 05:30 nuevamente.
Ahora describo el por qué he sido una zorra: Como estaba estudiando me iba una hora antes del trabajo esos 2 días, por lo que debía recuperarlas los otros días, en esas quedadas hasta tarde coincidí muchas veces con un jefe de otra área con el que siempre me he llevado súper bien.
Se podría decir que era mi persona de confianza, como estaba teniendo problemas con mi marido en una de las peleas en que le pedí que por favor necesitaba el apoyo que me había prometido y el me contesto “tu quisiste estudiar, eso a mí no me sirve de nada.
Las tareas del hogar y el niño son tu responsabilidad no la mía” ese día me sentí mal todo el día, pensé tirar la toalla y ya no seguir estudiando, no sabía qué hacer, como este tipo era mi amigo sabía todo lo que me pasaba, y me aconsejo de que no debía dejar mis sueños, a la larga era la única persona que me subía el ánimo.
Pero como dice el dicho “tanto va el cántaro al agua que al final se rompe” un día que tuve que reponer muchas horas adeudadas el me beso mientras me preparaba un café, aunque de primera le conteste el beso, luego salí corriendo como en las teleseries y me fui a mi casa, pero no podía dejar de pensar en porque no lo había besado bien, de ahí los días pasaron como si nada a pesar de coincidir y conversar ninguno menciono más el tema del beso durante un mes más o menos, entonces empezó a pasar cada vez que nos hallábamos solos y fue aumentando el tema, quedamos en que no era una relación sino más bien un consuelo mutuo “sin sentimientos”, y así llevamos mucho tiempo, hemos cortado el asunto yo me hago la que no me importa “que es un juego” pero el vuelve y me dice que no puede cortar el asunto, que sabe que no está enamorado, que no quiere herirme y que termine enojada con él, en fin puras leseras.
El tema es que si bien nunca hemos consumado el asunto, si hemos hecho muchas otras cosas y aunque me cuesta más que la cresta admitirlo el me gusta demasiado, claro que no se lo digo, pero creo que esto ya fue excesivo y aunque creo que debe terminarse porque es lo correcto, no puedo en serio, se que he sido una zorra, porque estoy casada, y aunque mi marido haya sido un maldito cuando lo necesité, esta no es la forma. Además no me veo en pareja con este tipo (que igual es casado) sé que esto es un leseo, pero como muchas cosas inexplicables de la vida se transformó en alguien necesario para mí, la verdad es que lo quiero mucho y ahora no sé qué hacer.
No me digan zorra, maraca, etc. Por que ya sé que lo he sido, solo quería contarle esto a alguien porque me estoy ahogando y en una de esas sacar algun provecho (consejo) del asunto, o que sirva como experiencia para quienes se apoyan demasiado en quienes no deben, o para que las parejas se apoyen entre si, porque yo comprobé que nunca debes decir 'de esta agua no beberé' porque las circunstancias de la vida te pueden llevar donde menos lo esperas.
