Fuimos una historia de amor fugaz e intensa
Nos conocimos trabajando en la misma empresa y cuando renunciamos perdimos el contacto.
Por azares de la vida, nuestros nuevos trabajos quedaban cerca y nuestros caminos nuevamente se cruzaban.
Nos juntábamos a almorzar de forma recurrente y esa amistad se transformó en algo más, si bien, nunca formalizamos nada, la pasamos increíble el poquito tiempo que duramos. Fueron de esas personas que tienen un aura mística, sus palabras calaban hondo en mi ser, me enseñó a ver la vida con otros ojos, me enseñó lo que era la inteligencia emocional, me ayudó a madurar ciertos aspectos de mi vida y tenía un gusto musical muy particular, aún tengo playlist de música que me ayudan a calmar en momentos de estrés.
Y así como un día la vida y el destino nos juntó, de la misma forma nos separó.
Fuiste mi guía espiritual y un sol que llegó en momentos de tormenta y tempestad, curaste este corazón triste y ayudaste a encontrar el camino que pensaba perdido.
Tienes guardado un lugar muy especial en mis recuerdos y corazón. Gracias a tí crecí como persona.
Me haces un montón de falta en estos momentos, necesito de tus sabios consejos...
Hace un tiempo la encontré en RRSS, ya con su vida resuelta y vaya que me sentí feliz por ella.
Le deseo lo mejor de la vida y que puedas lograr todos tus sueños.
Aún te sigo queriendo, obviamente ya no de la misma manera, sino como persona y como esa amiga que conocí, compartiendo un bowl de ensaladas sentados en la calle.
