Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Tomando oportunidades

Quiero contar una historia pasada!

Hace unos años atrás encontré el trabajo de mis sueños, no era nada del otro mundo era garzonear en una cafetería, era un ambiente genial, muchas risas, los clientes muy buena onda! Todo perfecto!

Entraba a las 7:30 y vivía lejos, pero feliz me levantaba para ir a trabajar. Mi jefe era buenísimo, apañador y muy motivador. La cosa es que a Él lo derivaron a otro lado y buscaba administador. Me había ofrecido el puesto, pero yo no quise, ya que era mayor responsabilidad y había que ir los fines de semana, y en ese entonces no quería responsabilidad.

Cuento corto una chica del otro grupo, quedó como administradora, me caía súper bien, ella tenía un pololo que era súper buena onda y que trabajaba los fines de semana, y nos hicimos amigos, la cosa es que el pololo se comió con una chica de mi grupo, y yo no sabía, pero está chica juraba que yo sabía ( a todo esto me enteré años después) y me agarró mala, me retaba adelante de todo por cosas sin sentidos, me hacía hacerle su pega, e incluso decía que me faltaba dinero en caja y la tenía que poner de mi bolsillo. Todo lo rico que era trabajar ahí, se esfumó. Ya iba con rabia. Un día me lesioné mi hombro, y no lo podía mover, me hizo trabajar sola en el turno de la mañana, una clienta me vio mal y me compró medicamentos y al medio día me fue a buscar para pincharme algo para el dolor... de verdad ese gesto fue hermoso.

Un día colapsé con esta chica, y llamé a su superior, le dije que ya se pusiera los pantalones con las personas que escogía como administrador! Y al mes recibí mi carta de despido! Fui feliz, porque renunciar no lo iba hacer.

Al año después, me entero que había dicho que yo me había ido por ladrona, casi me morí, no soy la mejor persona, pero trato de ser íntegra. Cuando me enteré fui a conversar con mi ex jefe para aclarar la situación, y me dijo tranquila mira de quien viene.

Aún así no me quedé tranquila, me dio rabia. Pero Dios es Justo, y nuestro defensor.

Y cómo me dijeron por ahí, eso te pasa por no tomar las oportunidades que se te ofrecen.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.