Las no siempre salen bien
Hola. Advierto que mi confesión no es entretenida ni hay líos de falda ni nada de eso jajaja. Soy mujer, 30 años y entre las vueltas de la vida, salía con un par de compañeros de trabajo a tomar algo o a comer, ninguno de estos 2 chicos con malas intenciones, ni yo tampoco; conversábamos y lo pasábamos bien.
Pero pasó el tiempo, unos 10 años y cada uno empezó a trabajar en algo distinto y cada vez había menos contacto. Uno de ellos me hablaba un poco más seguido que el otro y entre esas ocasiones me escribió para saludarme para cumpleaños, lo cual le di las gracias y le comenté que al día siguiente celebraría mi cumpleaños con mi familia y algunos amigos y aproveché de invitarlo a mi casa y me dijo 'soy muy poco sociable así que mejor que no; no estaré cómodo con tanta gente'... Cuek. Quedé plop. Para salir a pub o restaurantes tiene cero problemas, como lo hacíamos previamente con el otro compañero, pero si lo invito a mi casa le da color...
Era MI cumpleaños, la que tiene que estar cómoda soy yo y no él. Obviamente no he dejado de dormir o de comer por él y por un lado agradezco su franqueza pero en vez de darme las gracias por la invitación, le da color con que no se sentirá cómodo. No es TEA ni ninguna condición especial, hasta donde yo sepa. Pero bueno, ha pasado casi 1 año, de hecho me acordé de eso ya que estoy organizando mi cumpleaños que se viene en 2 semanas más. No pienso invitar a ningún wexx jajaja. Me basta la compañía de mi hija, mi familia y mis amigos más cercanos.
Puedo respetar que hay gente menos sociable que otra. Pero jamás me hubiera esperado una respuesta así. De hecho tengo una amiga así que le cuesta sociabilizar y admite que es flojita para salir pero al menos me invita a su casa. Dicho sea de paso, este chico no volvió a hablarme ni yo tampoco. Tras el rechazo de la invitación, le cambié de tema, hablamos un poquito y al día siguiente (a la fecha) no me habló más ni yo tampoco. Ya debería entender que las cosas no siempre serán a su pinta. Y también entiendo que tampoco serán a la pinta mía.
