Siempre vive en mi memoria
Leyendo tanta confesión acerca de la crisis económica en la que estamos, personas que han perdido sus empleos, mamitas que no tienen para una cena de navidad... Entonces recuerdo mi infancia cuando me crié en el campo y nunca tuve regalos.
Con suerte un pino adornado con cerezas. El único regalo era una bolsa de caramelos arbolito que lo compartiamos entre mis hermanos. Y éramos tan felices!! Siempre había asado de cordero, verduritas de la huerta, fruta de la quinta... Pero siempre soñaba con la navidad de la gente de la ciudad, con los regalos, y hasta me daba vergüenza decir que era de campo.
Pero ahora que estoy mas vieja y he madurado pucha que estoy agradecida de seguir teniendo eso.. porque aunque esté rica o esté pobre siempre estará el asado de cordero, las verduras de la huerta, y las cerezas en la quinta. Eso nunca va a cambiar.
