Era nada!
La oficina de los jefes estaba llena de regalitos, nosotras felices que nos llegaría aguinaldo y esos regalos. Paso la mañana y nos dimos cuenta que los regalos eran para sus familias y a él aguinaldo nunca llegó.
Jajaja...
Solo quedamos plop, nos dieron la tarde libre pero sin ni uno. Queríamos ir a tomarnos unas micheladas y cada uno pa su casa no más. Llegue a mi casa sin un veinte y sin regalos para mis hijos pequeños...
