El jamón del sandwich
Cuando tenía 15 años mis viejos se separaron porque mi papá se enamoró la que hoy es la mamá de mi ½ hermana (me carga decirle así porque yo la amo con todo mi corazón pero es para que me entiendan).
Aunque muchos de los que estén leyendo sean hijos de papás separados y lo encuentren lo más normal del mundo, para mi familia, especialmente para mí, fue uno de los proceso más dolorosos que he pasado, porque mi papá, que era una figura de autoridad máxima, fuerte y muchas veces hasta de temer, se desvanecía con esta historia de faldas, además, ellos tenían un matrimonio tranquilo, al menos eso veía yo, nunca peleaban y se llevaban bien.
En mi mente adolescente, no entendía de relaciones de pareja ni nada, así que la razón por la que ellos se separaban la encontraba ordinaria, básica y francamente, sentía que mi viejo nos abandonaba de manera cobarde porque nunca fue claro con mi mamá hasta que estalló todo. Fue muy duro ver a mi mamá sufrir de esa manera y crecí con una desconfianza enorme hacia los hombres, lo que me llevó a tener problemas en mis relaciones de pareja, que hasta hoy trato de solucionar con terapia.
Pasó el tiempo y este hizo lo suyo; las heridas se sanaron, construí una muy linda amistad con la pareja de mi viejo y con mi 1/2 hermana, al punto de que a veces las siento más cercanas que mi propio papá. Tengo que aclarar que la relación con él nunca ha sido muy buena, pues entre todas las cosas la que más me choca es su forma cobarde de enfrentar cualquier problema. Siempre anda mintiendo, contando las cosas a medias o de modo que él siempre quede como 'el bueno de la película', la 'vistima', etc. pero buee... lo queremos así.
Hace aproximadamente 3 años que empezó a trabajar en el norte, por lo tanto, la relación con la mamá de mi ½ hermana se fue resintiendo. Trabajaba 15x7, asi que su familia y yo era bien poco lo que lo veíamos. Con el pasar de los meses sus estadías en Santiago eran cada vez más cortas por la excusa del trabajo, algo muy normal en mi viejo porque siempre ha sido un trabajólico empedernido.
Cuento corto, nos enteramos de que tiene otra mujer con la que formalizó relación hace aprox. 1 mes. Yo entiendo que nada es eterno, que el amor muta, se acaba, que se yo, pero si llevas una relación de 21 años de la que siempre te jactaste que primaba el amor y el respeto, lo mínimo es dar la cara para hablar y cerrar todo como corresponde. Mi viejo terminó la relación con la mamá de mi ½ hermana por Whatsapp. Sí, como lo leen, por whatsapp, mediante un mensaje eterno lleno de excusas y palabrería en donde él mismo se pisaba la cola. Desde ese episodio a pasado ya casi 1 mes y hasta la fecha aun no es capaz de hablar con ellas cara a cara. Mi ½ hermana, por su lado, lo mandó a la csm por poco hombre y porque su pésimo proceder lo único que hizo fue dañar tremendamente a su mamá, quien nunca se esperaba una cosa así.
Mi viejo llegó a Santiago con su nueva y flamante polola y su hija a pasar la navidad en casa de mis abuelos, y yo solo me pregunto: ¿No deberíamos pasar la navidad con mi ½ hermana? Por otro lado, por RRSS nos enteramos mediante una foto de que están comprometidos, cosa que jamás pasó con la mamá de mi hermana en estos 21 años de relación porque él siempre dijo que era un mero papeleo, que el amor no se afirmaba con “cosas” y mierdas similares... ¿qué wea te dieron?, ¿aguita de calzón?
Mi desahogo no es llorar la carta de que todos los hombres son unos mentirosos abandónicos blablabla, tengo más que claro hay hombres que son oro puro. Solo vengo a sugerir, tanto a hombres como mujeres, que si estás en una relación de meses, años, lo que sea, y TU sientes que ya no es lo mismo, o que el amor cambió, se acabó, o simplemente te aburriste y quieres estar solo/a o webear por la vida, AVISA!!! Y hablen wn, comuníquense fuerte, claro y de frente! Nadie tiene una bola de cristal para andar adivinando que es lo que pasa por la mente del otro, y aunque muchas cosas se puedan presentir por cambios de actitud, no es sano para nadie, sobre todo cuando hay hijos incluidos, no saben el daño que hacen.
Así que aquí estoy como jamón del sandwich, dándole apoyo a mi ½ hermana y su mamá, que a estas alturas es una de mis mejores amigas, preocupándome de que estén bien o escucharlas para que boten la pena, y a la vez escuchando a mi papá que parece un pendejo de 15 años (tiene casi 60) contándome que su vida cambió, floreció etc.
*DATO AL MARGEN*: Cuando mi papá se separó de mi vieja, me decía las mismas weas que ahora, que se siente joven otra vez, que volvió a nacer, que nunca había sentido eso con mi mamá, etc etc etc
