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Vacaciones inolvidables

Vengo a descargar la ira! Soy periodista, soltera y treinteeneger, con cero ganas de calzar con los estereotipos sociales. En fin...
Desde al año pasado estaba en una pega, según yo, maravillosa. Medio tiempo, buena paga y viajes.

Todo iba súper. Boleteaba y todo tenía pinta de buen rumbo con respecto al proyecto que dirigí. Bueno iba todo tan bien, que decidí juntar plata y tomar vacaciones en Agosto. Avicé con 6 meses casi, de anticipo e hice calzar las vacaciones con mi primer aniversario trabajando ahí.

Hice muchas horas extras, di todo de mi, por mis adoradas vacaciones (llevaba cinco años sin tomar descanso) e incluso, pasé por alto mi salud. Hasta ahí todo bien. Di mi 120 por ciento hasta un día antes de mi viaje. Al final del día me fui contenta por haber logrado sacar todos los proyectos que se pidieron.

Llegó la fecha de viajar y lo pasé increíble! Al fin dormí más de 4 horas seguidas, no vi el celular, pude cagar (muchos me entenderan con esta), algo que me costaba mucho en épocas fuertes, bailé, tomé sol, comí riquisímo, tomé piñas coladas como loca! En fin fueron vacaciones inolvidables.

Llegué y me pareció extraño el ambiente de la oficina, aunque algunos estaban recontentos por mi regreso. Mi jefe no estaba y le había llevado un pequeño engañito a él y a todos allá.

Ese día volví a casa, y me llama al celular, hablamos ene rato y luego de todo me echó. Así, tal cual por celular. Se excusó con que no había plata... Me dejó mal. Me sentí mal por haber ido de vacaciones, de haber gastado ene. No lo vi venir, siempre estuve conciente que mi contrato era a honorarios y que luego de tanto que dí, y todos los buenos comentarios de los altos mandos, por mi desempeño, me hicieron pensar que al fin me darían el indefinido.

Han sido meses dificiles y hoy, luego de cuatro meses a puro pituto, y reflexión, me sentí con el valor de poder decir: que hijos de las re mil putas que fueron!!!

Nadie merece ser despedida o despedido así, por telefono, menos después de todo lo que di.

Estamos en una sociedad jodida. Cada vez más inhumana y desclasada, y es nuestra obligación cambiar.

Sigo cesante y estoy a punto de renunciar a mi carrera y darle a lo que venga, espero que a alguien le sirva lo que me pasó, y no deje sus ideales y ética de trabajo por un montón de negreros de mierda.



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