En la forja
Estuve 14 meses en una herrería, en negro, descubrí que eso me apasiona y por eso me quedé pero el lugar donde trabajaba era una mierda.
El dueño pedía 10 horas diarias de trabajo o más, y aunque siempre paga más o menos a tiempo, el sueldo que te ofrece ni se acerca al mínimo del rubro. El tipo tenía cambios de humor super extremos, de un momento al otro te gritaba o quería echarte, se te quejaba por todo y te decía que los modelos nunca habían sido cómo los hacíamos... quiero decir... no se si lo hacía a propósito o era un delirio de él... pero el cambiaba los diseños de los productos y luego, semanas después, nos gritaba que nunca los cambiamos.
No compraba las herramientas adecuadas, ni tampoco las protecciones adecuadas para el trabajo metalúrgico. Me fui hace un mes del taller, tengo quemaduras por las soldaduras desde hace más de un año, tengo el pecho lleno de marcas por las chispas de tanto cortar metal, y ya no respiro tan bien como antes. Aunque ya llevo un mes sin ir a ese taller, todavía tengo espasmos musculares por el esfuerzo físico que hacía. Me dan calambres en los tendones de repente, a cualquier hora. Nunca compró orejeras ni gafas de protección, ya no escucho igual que antes ni veo tan bien como antes. No sé qué hacer para recuperar lo que perdí de salud, ese trabajo afectó incluso mis relaciones personales.
Ahora, gracias a Dios entré a una empresa de seguridad donde pagan bastante bien, y si encuentro algo mejor, también me iré.
A la empresa no le debes nada, mucho menos al dueño, por mucho que él finja es raro que realmente le importes.
Fue una mierda estar ahí y si un día tengo mi propio taller no quiero tratar a la gente cómo él trata a todos.
Dios bendiga a cualquiera que lea esto, no les debes nada, recuerda: la empresa no te quiere, y no es tu amiga.
